Saber comer   Fundación para la Diabetes

Videoconferencia de Su Majestad la Reina con la Fundación para la Diabetes y Asociación Diabetes Madrid

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Doña Letizia ha dialogado con los máximos responsables de la  Asociación Diabetes Madrid y Fundación para la Diabetes Novo Nordisk a través de una videoconferencia.

 

S​u Majestad la Reina se ha reunido hoy por videoconferencia con representantes de las organizaciones de personas con diabetes para conocer la situación que afronta este colectivo durante la epidemia. Dicho colectivo no tiene más probabilidades de contagio que la población general pero sí de padecer complicaciones, lo que les convierte en una población de riesgo para el COVID-19. Esto se ha podido comprobar en China, donde se ha observado que las personas con diabetes tuvieron tasas más altas de complicaciones graves. No obstante, si la diabetes está bien controlada, el riesgo de desarrollar una enfermedad grave es el mismo que el de la población general. Por ello, la Sociedad Española de Diabetes recomienda que estas personas mantengan el mejor control metabólico posible para estar preparadas ante un posible episodio infeccioso, sea por este virus o por cualquier otro.

Doña Letizia ha conversado con la presidenta de la Asociación Diabetes Madrid, Pilar Martínez Gimeno; con la presidenta de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk, Olga Espallardo García; con la gerente de la Asociación Diabetes Madrid, Lola García Plaza; con el vicepresidente de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk, Francisco Pajuelo; y con la gerente de esta misma fundación, Silvia Muñoz.

Estas dos organizaciones se han volcado en la atención a las personas con diabetes con una primera línea de atención a través de mensajes electrónicos y telefónicamente de todas sus consultas, abriendo un Canal Experto en el que diferentes especialistas responden preguntas de las personas con diabetes, y realizando una campaña informativa en redes sociales.

GALERIA: Vídeoconferencia con Su Majestad la Reina

Han subrayado también la importancia de facilitar recursos que ayuden a los profesionales, voluntarios, las familias y las propias personas con diabetes tipo 1 y tipo 2  a gestionar esta crisis, pero también a los servicios públicos, como por ejemplo a los centros de salud, médicos, hospitales, con seminarios online, guías y publicaciones. Todos los servicios de estas asociaciones se hacen ahora telemáticamente y ofrecen una red de teleasistencia con ayuda para afrontar problemas de ansiedad o gestión del confinamiento, asesoramiento en vulneración de derechos, asistencia telefónica a las familias y personas, orientaciones para hábitos saludables y prevención de problemas de salud, emocionales y soledad no deseada, así como acompañamiento en situaciones de duelo.

La diabetes se ha convertido en uno de los problemas de salud más importantes a nivel mundial. Las proyecciones de aumento de personas con diabetes se estiman en un 55% de incremento para el año 2035, pasando de 382 millones de personas en 2013 a 592 millones en 2035. En España, en 2015 la prevalencia total de diabetes afectaba a casi un 14% de la población ( más de 6 millones de personas), de los que más de 2,3 millones de personas desconocen que sufre esta patología (un 6% de la población española). En este sentido, el impacto económico de la diabetes se estima en el 8’2% del gasto sanitario total, y el 35% de este corresponde a la gestión de las complicaciones asociadas. Un dato que subraya la importancia de mejorar la adherencia terapéutica.

La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 realizan un escaso seguimiento de los programas de salud, y no modifican sus hábitos en una proporción diferente a las personas no diabéticas. Cabe recordar que los programas de educación sanitaria en las personas con diabetes persiguen que hagan ejercicio, que pierdan peso, sigan una dieta adecuada o dejen de fumar.

El objetivo común de la Asociación Diabetes Madrid y de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk (FD) es eliminar las barreras de prescripción (como el visado) para adecuar el tratamiento a las necesidades del paciente, favorecer el acceso a la tecnología sanitaria para el mejor control de su enfermedad y  seguir estimulando hábitos de vida saludables para llevar un tipo de vida más equilibrado y, al mismo tiempo, eliminar la discriminación que aún existe asociada a esta patología crónica.