Saber comer   Fundación para la Diabetes

Los súper poderes del boniato, un tubérculo poco aprovechado que deberías redescubrir

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Este alimento de aspecto similar a la patata, pero de sabor más dulce, no es tan calórico como pudiera parecer en un principio, porque aunque creas que engorda mucho más que otros tubérculos, en realidad aporta alrededor de 21 gramos de carbohidratos por cada 100 gramos de producto, según datos de la Fundación Española de Nutrición (@FENnutrición).

La también llamada batata es un alimento originario del continente americano. Es muy digestivo, por lo que puede resultar idóneo para incluir en la dieta de las personas mayores que sufren estreñimiento. Además es rico en fibra (2,5 gr./100 gr.), contiene una buena cantidad de proteína vegetal y aporta prácticamente cero grasas.

¿Qué nutrientes puede aportarte un boniato?

Como ocurre con las castañas, todavía en invierno es posible encontrar algún puesto de boniatos asados en plena calle o en las fiestas de algunos pueblos, aunque esta es una tradición que se está perdiendo. Aun así, los boniatos "han vuelto” y ya no es extraño encontrarlos como ingrediente de deliciosas recetas tanto dulces como saladas, incluso en la alta cocina.

Existen distintas variedades, que se diferencian claramente por las tonalidades que presentan en su interior y que van desde el amarillo pálido hasta el violeta. Eso sí, todas son ricas en nutrientes, muy interesantes a la hora de seguir una dieta equilibrada.

Por otro lado, incluyen betacarotenos, sobre todo los que lucen un color anaranjado; vitaminas C y E y minerales, en especial potasio, indispensable para contrarrestar la acción perjudicial del exceso de sodio (sal) en el organismo. Su alto contenido en antioxidantes lo convierten en un excelente aliado a la hora de frenar la acción de los radicales libres y sus efectos sobre el deterioro y el envejecimiento a nivel celular.

El boniato es un alimento de sabor dulce, pero es importante resaltar que su índice glucémico es menor que el de las patatas, es decir, sus azúcares llegan al torrente sanguíneo más lentamente que los hidratos de carbono de las patatas, algo que deben tener en cuenta las personas diabéticas, como recuerda la Fundación para la Diabetes (@fundiabetes).