Retos   Fundación para la Diabetes

Silvia Serrat – “No tienes que dejar que la diabetes defina quién eres

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Silvia Serrat tiene 20 años, es de Banyoles, Girona, y actualmente vive en Tampa (Florida, Estados Unidos), donde estudia y juega al baloncesto. Como ella misma refleja en su blog, además de vivir con diabetes tipo I, “soy hija, amiga, hermana, prima, nieta, alumna, deportista y también luchadora”.

Su debut en la diabetes fue muy pronto, con apenas seis años, por lo que no guarda recuerdos negativos o traumáticos de ese momento. “No era muy consciente de lo que estaba pasando. Lo que sí que recuerdo es ver a mis padres y familiares muy preocupados”.

Al serle diagnosticada tan pronto, la diabetes para Silvia ha sido más que una barrera, una rutina, “algo que llevo siempre conmigo y de lo que tengo que estar pendiente, pero que no me va a impedir hacer una vida normal. Está claro que te cambia, pero no tienes que dejar que la diabetes defina quién eres”, afirma.

Cuando Silvia habla de su infancia en Banyoles hay una imagen que siempre se repite: ella corriendo con una pelota de baloncesto en las manos. Y es que este deporte es un pilar muy importante en su vida. Con 14 años se marchó a la Residencia Joaquín Blume, en la localidad de Esplugues de Llobregat, para seguir con sus estudios y poder combinarlos con la práctica del baloncesto. Por primera vez iba a vivir lejos de casa, lo que suponía que tendría que controlar sola su diabetes.

“La diabetes nunca ha sido una barrera, es más una rutina, y no me ha impedido tener una vida normal”

Tras su estancia en la residencia Blume, y una vez finalizado el Bachillerato, Silvia se planteó su futuro inmediato y decidió probar suerte en Estados Unidos. Allí es donde se encuentra ahora, compaginando sus estudios con el baloncesto en la liga universitaria NCAA. Como persona con diabetes no le ha sido complicado integrarse en su nuevo destino. “Lo más difícil ha sido adaptarme a la intensidad, la duración y los horarios de los entrenamientos. Pero no hay nada que con ayuda de un buen endocrino no se pueda solucionar”, indica.

 

Vida medida en raciones

Silvia tiene un blog, Vida medida en raciones, donde cuenta y comparte sus vivencias. Con esta herramienta intenta demostrar a la gente que piensa que la diabetes es una barrera, que no es así.

Respecto al nombre del blog, Silvia explica que “se debe a que las personas con diabetes tenemos que medir las raciones de hidratos de carbono (HC) que llevan los alimentos y que ayudan a saber la cantidad de insulina que va a necesitar nuestro cuerpo. Por eso considero que nuestra vida es como la de cualquier otro solo que medida en raciones”.

La diabetes de Silvia nunca ha sido un impedimento para su vida deportiva y asegura que solo le ha frenado en algunos momentos puntuales, “como cuando he tenido que parar para tomar glucosa o para inyectarme insulina. Pero no me ha impedido nunca ningún conseguir un objetivo. Sí que me he encontrado con gente que no ha confiado en mí por el hecho de tener diabetes, y es algo que me cuesta entender, pero al final, ha sido eso precisamente lo que me ha motivado para demostrar lo contrario”.

En este punto, la baloncestista cree que más que discriminación, las personas con diabetes sufren con frecuencia la falta de información del resto.  “Muchas veces he notado que algunas personas no saben suficiente sobre diabetes, e incluso me han llegado a preguntar si podía beber agua. Pero, en todo caso, no creo que nadie lo haya hecho nunca con mala intención”.

Por este motivo para Silvia, iniciativas como “Reta a la Diabetes” puesta en marcha por la Fundación para la diabetes son imprescindibles: “creo que es muy importante hablar sobre la diabetes, y gracias a la Fundación para la Diabetes es posible. Así podemos compartir nuestra experiencia y servir de ejemplo a otras personas que están pasando por lo mismo”.

En la actualidad, Silvia atraviesa un momento complicado en su carreta deportiva. “Llegué a Estados Unidos hace 2 años; me hice daño en el tobillo y me tuvieron que operar. Cuando me dieron el alta y me convocó la selección española -sin haber llegado a jugar ningún partido- me rompí los ligamentos cruzados de la rodilla derecha, el menisco interno y el menisco externo, por lo que me tuvieron que operar en junio y 5 meses más tarde otra vez. Así que ahora mismo mi reto es poder volver a disfrutar del baloncesto sin tener que pensar en lesiones o en complicaciones”.

Y pese a todo, Silvia se muestra siempre positiva. “Cada vez que alguien me dice que soy un ejemplo de superación pienso que con diabetes también se puede, y me da motivos para seguir a pesar de las barreras que a veces encuentro”.

Si te ha interesado la experiencia de Silvia Serrat, puedes conocer más de ella a través de su blog: www.vidaenraciones.com