General   Fundación para la Diabetes

Caminar es como regular la insulina de forma natural

Compartir: 
Fecha:

La Fundación para la Diabetes, un año más pone en marcha la 3ª edición de “Camina por la Diabetes”, donde participantes de toda España llevarán a cabo diferentes entrenamientos y formación para el abandono del sedentarismo y la mejora de los hábitos de vida saludable. Este año los peregrinos recorrerán el Camino Inglés en cinco etapas (del 15 al 19 de junio), pasando por Neda, Pontedeume, Betanzos, Hospital de Bruma y Sigüeiro, para terminar en Santiago de Compostela. Serán 100 finalistas con diabetes, de todos los que participan en el proyecto y que ya han comenzado los entrenamientos y que se esfuerzan en conseguir un reto que saben que está a su alcance con control y motivación. Desde la Fundación para la Diabetes se anima a participar a todas las personas con diabetes.


 

En 2018 la Fundación para la Diabetes promovió, entre sus Retos, el del Camino de Santiago, en sus variantes del Camino Portugués y el Camino Navarro. Durante varias etapas, dos grupos importantes de personas con diabetes tipo 1 y 2, se convirtieron en peregrinos superándose a sí mismos y demostrando que con control, preparación y motivación, se puede realizar actividad física con diabetes, e incluso romper los límites que en muchas ocasiones nos imponemos a nosotros mismos.

 

Luis Ángel Iruarrizaga es una persona con diabetes tipo 2. En 2018 hizo el Camino de Santiago de la mano de la Fundación para la Diabetes, en su versión del Camino Navarro y, pasado un año, le gusta seguir hablando de esta experiencia. Él lo define como una especie de reto, porque a pesar de que es alguien que camina a diario, no lo hace con la intensidad que exigen las diferentes etapas del Camino y que acaban por convertirlo en algo que se aparta de la rutina, de lo cotidiano.

Luis Ángel afirma: “me encantó compartir el camino con personas que tienen diabetes, porque todos te entienden y tienen afinidad contigo. Porque no todo el mundo comprende qué significa una bajada o una subida de azúcar”.

A pesar de ser alguien que camina con regularidad, los entrenamientos que realizó, previos al Camino, le ayudaron mucho para ponerse en forma y poder afrontar las diferentes etapas con seguridad. Desde la Fundación para la Diabetes hemos confirmado que esta preparación, de la mano de especialistas, consigue crear un hábito muy positivo en todos los participantes del Camino. Luis Ángel afirma: cuando caminas de forma continuada, es como si la insulina se activara; se regula de forma natural y los valores permanecen estables, especialmente en los últimos días del camino”.

Otro de los aspectos positivos que ofrece esta experiencia es el conocimiento entre las propias personas con diabetes: no es lo mismo la diabetes tipo 1 que la diabetes tipo 2, y las particularidades de cada una se plasman en el día a día del Camino. Esto hace que aumente el conocimiento sobre la diabetes, y en consecuencia la facilidad para mantenerla a raya.

A pesar de los beneficios que supone caminar para una persona con diabetes, no todas ellas se atreven a moverse a diario; en este sentido, Luis Ángel les diría “que probaran, porque se iban a encontrar mucho mejor de lo que ellos creen. Es como una rueda que parece que va a favor: te encuentras mejor, con lo cual quieres andar más”.

Desde la Fundación para la Diabetes seguimos las recomendaciones que nos brindan los especialistas que trabajan con nosotros y nuestro objetivo es trasladar esas pautas a las personas con diabetes y que les resulten útiles en su día a día. Luis Ángel, y como él el resto de los peregrinos, saben que es fácil controlar los niveles de glucosa cuando se adquiere un hábito tan sencillo como caminar.

Este año ya han comenzado los entrenamientos para la edición del Camino 2019 y nuestra intención es seguir consiguiendo que las personas con diabetes se superen a sí mismas y que, al igual que Luis Ángel, deseen repetir el reto y, sobre todo, consigan controlar mejor la diabetes y sentirse mejor.