Saber comer   Fundación para la Diabetes

Sopa de pollo con verduras y fideos

Compartir: 

Sopa de pollo con verduras y fideos

Ingredientes

200 g de pechuga de pollo.
50 g de calabaza en cubos.
50 g de vainas frescas.
50 g de zanahorias.
1 rama de apio.
1 tallo de puerro.
100 g de fideo gordo (peso en crudo).
2 litros de agua.
Sal y pimienta.

 

Recetas facilitadas por:

Cómo se elabora

Cocemos la pechuga entera sin piel en una cazuela con agua junto con la zanahoria, la calabaza, las vainas, el apio y el puerro.
Las verduras deben cortarse previamente en cuadraditos.
Sacamos las pechugas una vez cocidas y dejamos que se sigan cociendo las verduras. Posteriormente, cuando las verduras estén blanditas, añadimos las pechugas de pollo troceadas en trocitos pequeños y los fideos gordos.
Dejamos cocer el conjunto unos 6 minutos.
Ponemos a punto de sal y servimos caliente.

Información nutricional de esta receta

Serafín Murillo Por Serafín Murillo
Dietista-Nutricionista Investigador del CIBERDEM
Hospital Clínic de Barcelona
Info. nutricional Por persona Info. nutricional Por persona
Energía (Kcal.) 162 Grasas (g.) 2,1
Hidratos de carbono (g.) 21 Saturadas (g.) 0,6
Raciones Hidratos de carbono 2 Monoinsaturadas (g.) 0,7
Proteínas (g.) 14,8 Poliinsaturadas (g.) 0,5
Fibra (g.) 2,8 Colesterol (mg.) 31,7
Sodio (mg.) 32,2 Valores calculados sin sal añadida

Comentario dietético

La función principal de las sopas calientes es la de hidratar y alimentar proporcionando además el calor del propio líquido, que en las jornadas invernales parece que ayuda a recuperar la sensación de temperatura corporal disminuida.
El contenido nutricional de esta receta reside sobre todo en dos ingredientes básicos: el pollo, que aporta las proteínas de alto valor biológico y los fideos, ricos en hidratos de carbono que aumentan el total energético del plato. A pesar de aportar hidratos de carbono, la cantidad es menos del 50% que lo que contiene un plato de pasta habitual como macarrones o espaguetis.
Tanto la zanahoria como la calabaza contienen un pigmento que les confiere su característico color anaranjado, el betacaroteno o provitamina A, que tras ser absorbido en nuestro cuerpo se transforma en vitamina A o retinol, esencial para la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.
Si se prescinde de la sal de condimentación, éste puede ser un plato perfectamente tolerado por todas aquellas personas que hayan de realizar una alimentación hiposódica. También resulta hipocalórico y apto para todas las edades y situaciones fisiológicas.

Categorías

Tipo de receta Cremas y sopas
Temporada Invierno , Otoño , Primavera , Verano
Técnica culinaria Cocido o hervido
Con salsa No
Picante No
Alimento Fresco
Condimento
Temperatura al servir Caliente
Textura y consistencia
Etapa de 1 a 3 años , de 4 a 11 años , Adolescencia , Vejez , Deportista , Embarazo , Lactancia