Saber comer   Fundación para la Diabetes

Nutrición y embarazo

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Una alimentación adecuada durante la gestación en las mujeres con diabetes y en las mujeres que durante el embarazo desarrollan una diabetes gestacional contribuye a prevenir problemas asociados al desarrollo del feto, como pueden ser: alteración del peso, talla, menor resistencia a las infecciones, partos prematuros o malformaciones congénitas. Así mismo, ayuda a prevenir problemas asociados con la evolución de las complicaciones crónicas de la diabetes.

Debe prestarse mayor apoyo nutricional si ha existido un embarazo previo con poca diferencia de tiempo, si la mujer con diabetes presenta obesidad, si hay embarazo gemelar o si la edad de la embarazada es baja.

Tampoco hay que olvidar algunas situaciones frecuentes durante el embarazo que pueden requerir modificaciones en las pautas dietéticas habituales, como son:

  • El Epulis: es una situación en la que las encías se ablandan y sangran ante pequeños traumatismos, como el cepillado dental. En estos caso es importante realizar una esmerada higiene dental, realizándola incluso en las tomas de media mañana y merienda.

  • Las náuseas y los vómitos: suelen ser habituales en los primeros meses de la gestación. Se debe disminuir el contenido de las grasas en la dieta, realizar las seis tomas de la dieta habitual y evitar los alimentos que tengan un olor fuerte. Se debe aumentar el consumo de agua.

  • La pirosis: es la regurgitación del contenido gástrico hacia el esófago, suele ser habitual al final del embarazo, por presión del feto y relajación del esfínter gastroesofagico. Se debe evitar tener posiciones tumbadas después de las comidas, evitar los alimentos que endentecen el vaciado gástrico, como las grasas y el café. La cena se debe realizar tres horas antes de acostarse.

  • El estreñimiento y las hemorroides son problemas que surgen o se agravan durante el embarazo. Para luchar contra ellos se debe aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra como verduras, frutas y cereales integrales, así como beber abundante agua. También es útil la realización de ejercicio moderado, sobre todo caminar, para favorecer los movimientos intestinales. Por su parte las hemorroides mejoran corrigiendo el estreñimiento y evitando el abuso de grasa, picantes y especias.

El consumo de tabaco está contraindicado en general en todas las personas con diabetes por su implicación en la evolución de las complicaciones crónicas de esta, pero en el caso de las mujeres con diabetes embarazadas, el consumo de tabaco trae unas implicaciones nutricionales que pueden afectar a la madre y al feto.

El tabaco durante el embarazo produce en la mujer problemas nutricionales como son una disminución de los niveles de ciertos nutrientes fundamentalmente de folatos, vitamina C y B12. En el feto pueden producir alteraciones del peso relacionadas con su edad gestacional, peores tests de control al nacer y en algunos casos alteraciones de la función cognitiva del niño en etapas posteriores de su vida.