Tras el paréntesis veraniego, época del año durante la cual las noticias relacionadas con diabetes, como las que atañen a otros ámbitos, parecen quedar aletargadas, septiembre ha venido cargado de varios temas interesantes:
Tratamiento con los análogos de GLP-1
Durante este mes se celebra todos los años el congreso de la Asociación Europea de Diabetes que, junto al de la Asociación Americana de Diabetes, que tiene lugar en junio, son los más interesantes dentro de la especialidad. Durante el congreso uno de los temas al que se han dedicado más ponencias es al del tratamiento con los análogos de GLP-1. Hasta ahora contábamos con un representante de esta familia de antidiabéticos, la exenatida, pero acaba de comercializarse en España (otros países se habían adelantado) la liraglutida, con la ventaja sobre la primera de que sólo se tiene que inyectar una vez al día y con un horario de administración menos rígido. Estos medicamentos tienen la ventaja fundamental de que ayudan a controlar el peso (el 85 % de las personas con diabetes tipo 2 tienen exceso de peso), son bien tolerados y es muy improbable que produzcan hipoglucemias. De hecho, algunos especialistas defienden que debiera ser el segundo paso en el tratamiento medicamentoso de la diabetes, tras la metformina, que hoy en día se recomienda desde el momento del diagnóstico.
Influencia de la Metformina sobre el cáncer
Precisamente otro de los temas tratados en el congreso europeo y que, como sucede con la liraglutida, se ha recogido tanto en la prensa general como en la profesional, es el de la influencia de la metformina sobre el cáncer. Si a las muchas ventajas de la metformina para el control de la diabetes y el peso se sumara el papel beneficioso sobre el cáncer, no cabe duda de que haría todavía más positivo el empleo de este principio activo. Esperemos que posteriores estudios, tanto en personas con diabetes como en no diabéticas, confirmen esta ventaja añadida.
A vueltas con la dieta Dukan
Mientras que en los apartados anteriores hablábamos de fármacos que ayudan a controlar el peso y la glucosa y que cuentan con el aval de la comunidad científica, tenemos que referirnos a la famosa dieta Dukan, que tiene a los científicos en contra pero que cuenta con el apoyo popular. Evidentemente, como el propio Dukan remarca, esto tiene mucho que ver con que las dietas convencionales fracasan en el 95 % de los casos. Si el 80 % de los seguidores de Dukan recuperan el peso, aún contaría con un margen a favor. Sin embargo, si un exceso de proteínas no parece recomendable para el conjunto de la población, menos aún para las personas con diabetes ya que el exceso proteico sobrecarga el riñón y este órgano es de los más afectados en la diabetes. Mientras prosigue la controversia, al menos las personas con diabetes debieran ser especialmente precavidas.