en blancoenlace a la opción: Primera planaen blancoenlace a la opción: Histórico de noticiasen blancoenlace a la opción: comentarios de la Fundaciónlinea violetaen blanco

foto cabecera - Imagen de una mujer Titular: comentarios de la Fundaciónen blanco
   
imprimir icono de impresora

Marzo 2008 - Comentarios a los titulares destacados del mes

El mes de Marzo nos ha dejado una serie de noticias relacionadas con la diabetes que se repiten como tema recurrente, como la relación entre diabetes y obesidad, la necesidad de incrementar el número de endocrinos o las perspectivas en los estudios con células madre.

Sin embargo, hay algunos temas menos tratados otros meses que pensamos que merecen un comentario:


 La dieta por raciones


Muchas veces hemos destacado la necesidad de recibir una buena educación diabetológica y, entre los aspectos más importantes de ésta, todo lo que concierne a la alimentación. Aunque la mayoría de las personas diabéticas se maneja bien con los principios de la dieta, son pocos los que saben contar por raciones. En los tipo 1 sería muy conveniente que todos las manejaran con soltura, y que en lugar de pautarse un número determinado de unidades de insulina rápida antes de cada toma de alimentos, se programara la dosis en función del número de raciones. Los pacientes que aprenden a hacer esto consiguen un mejor control, que estudios rigurosos cuantifican en una disminución de la hemoglobina glucosilada de aproximadamente un punto (lo que equivale a una bajada de la glucemia media de algo más de 30 mg/dl).


 ¿Mejor un pinchazo que tres?

Es peligroso afirmar que con un sólo pinchazo de insulina se alcanza un control semejante al conseguido con tres inyecciones diarias. En general, a más pinchazos más facilidad para alcanzar el control, aunque a veces las diferencias no sean estadísticamente muy significativas. Lo que pasa es que en fases iniciales de la insulinización de la diabetes tipo 2, cuando todavía se suele contar con una buena reserva, es más fácil que cualquier pauta funcione. Hay que valorar muchos aspectos: hipoglucemias, necesidad de monitorizar la glucemia (diferente según el régimen terapéutico), impacto sobre la reserva de insulina del paciente (a veces, lo que resulta a corto plazo, perjudica al largo plazo), ganancia de peso, comodidad,… En definitiva, hay que individualizar y decidir lo mejor para cada paciente en particular, en cada momento de la evolución de su diabetes.


 Control del número de tiras

Si en la diabetes tipo 1 nadie duda sobre la conveniencia de medirse frecuentemente la glucemia mediante tiras reactivas, en la tipo 2 ya no hay tanta unanimidad, e incluso expertos a nivel mundial cuestionan los beneficios.

Podríamos decir, que los pacientes sin tratamiento farmacológico o con dosis bajas de antidiabéticos orales, obtienen un beneficio más dudoso de medirse la glucosa; aunque toda información es valiosa cuando hay que decidir, por ejemplo, entre diferentes antidiabéticos orales que pueden ser más o menos convenientes en función de a qué hora del día tiendan a subir más las glucemias. A estos pacientes bien controlados y sin medicación, o a dosis muy bajas, podría bastarles medirse la glucemia esporádicamente, aunque sería preferible hacerlo a diferentes horas. Según se va complicando el régimen terapéutico, el número de determinaciones irá aumentando, hasta llegar a los tipo 2, que por haber agotado su reserva de insulina se comportan como los tipo 1 y, por tanto, deben medirse todos los días un mínimo de 3 ó 4 veces y algunos días hacerse perfiles más completos. Entre medias, hay un abanico muy amplio de posibilidades, pero podríamos decir que como las tiras reactivas son caras y los dineros de la Sanidad no son infinitos es razonable que no se dispensen las tiras reactivas sin ningún control, pero tampoco en menor cantidad que la precisa para hacer los ajustes pertinentes en el tratamiento.

Dado que hay tantos regímenes de tratamiento distintos, cada médico debería facilitar al paciente una nota en la que se especificara cuántas veces por mes conviene medir la glucosa. Si el médico es experto en diabetes, nadie debería negar al paciente este número de tiras financiado por la Sanidad Pública.



Volver