Retirada de la insulina inhalada:
Sin ninguna duda, la noticia “estrella” del mes de
octubre ha sido la retirada de la insulina inhalada. Lo primero
que hay que puntualizar es que la retirada no se debe a falta
de eficacia o a efectos secundarios indeseables sino al poco éxito
de ventas. Conviene destacar que la retirada se ha producido a
nivel mundial, no se trata de un problema español (de hecho,
España es uno de los países donde más insulina
inhalada se vendía). Pfizer perdía dinero con esta
insulina, por lo que ha decidido retirarla tras un período
de transición de tres meses. A la hora de buscar la causa
de la pobre aceptación por parte de los pacientes, convendría
destacar el tamaño del dispositivo y que como, en principio
y salvo muy contadas excepciones, se prescribía sólo
a diabéticos tipo 1, la mayoría de éstos
están acostumbrados a pincharse con las plumas de insulina
que son prácticamente indoloras (normalmente les molesta
más el pinchazo en el dedo para medir la glucosa). En cuanto
a los médicos, puede haber influido el que los cambios
en la dosificación se hagan de 3 en 3 unidades, lo que
evidentemente puede influir negativamente en el control de la
diabetes (las plumas actuales van de 1 en 1 y las bombas de insulina
en decimales). En todo caso, otros tres laboratorios siguen perfeccionando
sus propias insulinas inhaladas que esperamos superen a Exubera
en los problemas comentados y por tanto tengan más aceptación.
Sin embargo, el lanzamiento de dichas insulinas no será
en los próximos meses.
Diabetes y colegios:
La Guía sobre Diabetes para educadores presentada en Alcázar
de San Juan nos parece una magnífica iniciativa, que debiera
ser difundida para que en las aulas se sepa hacer frente a las
posibles contingencias que puede presentar un niño con
diabetes. Lógicamente, la labor preventiva también
es de la máxima importancia. Sin salir de las aulas, el
que en las Islas Baleares los menús escolares se adapten
a las necesidades de los niños diabéticos (así
como las de otros niños con otras patologías) sólo
puede suscitar nuestro aplauso.
¿Puede el diabético comer de todo?:
De nuevo en Castilla La Mancha, las Jornadas sobre Alimentación
y Salud lanzan esta frase, que a muchos les puede resultar algo
escandalosa. Efectivamente, un diabético podría
comer de todo siempre y cuando sepa como compensar lo ingerido
mediante los ajustes pertinentes en los otros alimentos de la
dieta, la actividad física y la medicación. Evidentemente,
no sólo hay que mirar el contenido en hidratos de carbono,
sino el de grasas, calorías (muchos diabéticos tienen
sobrepeso e hiperlipemia), proteínas (para no sobrecargar
el riñón), contenido en fibra,… En realidad,
la dieta que se recomienda a los diabéticos es la dieta
sana por excelencia, por lo que todos deberíamos seguir
una parecida. Si un diabético quiere variar su dieta diaria
debe haber recibido previamente una educación diabetológica
que le permita hacer las compensaciones pertinentes.