No se puede decir
que marzo haya sido un mes rico en noticias relacionadas con la
diabetes, pero sí hay algunas que queremos destacar:
Zapatillas para diabéticos:
El ejercicio es parte integral del tratamiento de la diabetes,
junto con la dieta y la medicación. Desafortunadamente,
muchas personas no lo hacen o se limitan a pasear, que lógicamente
es mejor que estar sentado y que puede ser una alternativa cuando
existe alguna contraindicación para hacer ejercicio más
intenso pero, en caso contrario, debe practicarse deporte, cuanto
más intenso mejor, aunque siempre adaptado a las posibilidades
de cada persona y tras haber consultado con el médico el
tipo de actividad más conveniente para cada caso particular.
Una de las partes del cuerpo que hay que vigilar más es
el pie, ya que conocemos la frecuencia con la que se presenta
la complicación conocida como “pie diabético”.
El diseño de la zapatilla de la casa Asics tiene una configuración
que ayuda a evitar problemas como rozaduras o ampollas. Aprovechando
la llegada del buen tiempo, es el momento ideal para ponerse a
practicar el deporte favorito, aunque lo recomendable es que la
actividad física sea a lo largo de todo el año y
la mayor parte de los días de cada semana.
Nuevo fármaco contra la diabetes y el sobrepeso:
La diabetes y el sobrepeso van íntimamente asociados. Los
pacientes obesos presentan índices mucho mayores de diabetes
y, a su vez, las personas afectadas de diabetes suelen tener dificultades
mayores para perder peso, entre otras cosas porque muchos medicamentos
antidiabéticos fomentan la ganancia ponderal. Por tanto,
la comercialización del rimonabant, que ayuda a controlar
la glucosa y el exceso de peso, que esperamos sea una realidad
dentro de pocos meses, será muy bienvenida.
Bombas de insulina: la paradoja del País Vasco:
Cuando hace ya bastantes años se retiraron las bombas de
insulina en España, quedó un reducto en el Hospital
de Cruces, en la periferia de Bilbao, ya que era el único
con un volumen suficiente de pacientes como para que los proveedores
se sintieran obligados a mantener un suministro permanente de
material fungible para dichos pacientes, así como asistencia
técnica. Con la nueva generación de bombas de insulina,
mucho mejores que las previas, la demanda ha subido notablemente
y desde 2004 la Sanidad Pública las financia en toda España.
Sin embargo, en el País Vasco, antiguos pioneros en este
campo, existen muchas restricciones, salvo para las embarazadas.
Esperemos que se subsane esta anomalía en el plazo más
breve posible.