Entre las noticias publicadas el pasado mes de mayo relacionadas
con la diabetes, nos gustaría destacar las siguientes:
Zapatillas de deporte para diabéticos:
El ejercicio es uno de los tres componentes del tratamiento de
la diabetes, junto con la dieta y la medicación. Sin embargo,
es frecuente que las personas que practican deporte con asiduidad
presenten rozaduras, ampollas o heridas que no sólo dificultan
la actividad física sino que también suponen un
riesgo en un grupo de personas especialmente susceptibles a presentar
problemas en el pie (el famoso “pie diabético”).
Por tanto, nos parece muy apropiado el poder contar con un calzado
especialmente diseñado para prevenir estos problemas.
Otro caso de discriminación:
No podemos bajar la guardia y dejar de denunciar cualquier caso
de discriminación laboral por padecer diabetes, como el
que ha surgido este mes en la empresa AENA. De hecho, lo lógico
sería que la discriminación fuera positiva. Un técnico
de mantenimiento no entra dentro de la cortísima lista
de trabajos (pilotos, conductores de transporte público
o de mercancías peligrosas) en las que sí estaría
justificado.
Rosiglitazona y riesgo cardiovascular:
Partimos de la base que todo fármaco tiene efectos secundarios
y que cada vez que se prescribe un medicamento hay que hacer el
balance riesgo-beneficio y contrastar con otros medicamentos por
si existe una alternativa mejor. Dicho esto, pensamos, como la
Agencia Europea del Medicamento (EMEA) que, con los datos disponibles,
no hay motivo para la alarma con la rosiglitazona: de hecho, hace
pocos días se ha celebrado un Congreso de la especialidad
en Toronto (Canadá), donde los autores del trabajo que
ha desatado la controversia han sido muy criticados. Evidentemente,
hay que tener cuidado con la prescripción a pacientes diagnosticados
de enfermedad cardiovascular o que presenten retención
de líquidos.