Tras la plétora
de noticias del mes anterior, 2007 se despidió bastante
parco en noticias relacionadas con la diabetes. Aún así,
podemos encontrar algunas de ellas que merecen un comentario:
Retinógrafos en Atención Primaria:
Entre las complicaciones de la diabetes, una de las más
devastadoras es la retinopatía. Una de las principales
estrategias para prevenirla es la revisión anual en Oftalmología,
pero a la hora de la verdad esta recomendación está
muy lejos de cumplirse. El empleo de retinógrafos en Atención
Primaria permite evaluar a gran número de pacientes en
poco tiempo sin necesidad de sobrecargar a las ya muy saturadas
consultas de Oftalmología. Lógicamente, ante cualquier
alteración o duda de que la haya el paciente debería
ser remitido sin dilación al oftalmólogo.
Una buena combinación:
Antes de las Navidades hemos visto el lanzamiento de una nueva
familia de fármacos antidiabéticos orales, los inhibidores
de la dipeptidil peptidasa-4, en concreto de la sitagliptina.
El mecanismo de acción es muy interesante, ya que estimula
la secreción de insulina cuando se necesita, es decir,
cuando la glucemia se eleva, produciéndose menos hipoglucemias
que con otros fármacos y sin malgastar la reserva de insulina
que suelen conservar los pacientes con diabetes tipo 2. Su mecanismo
de acción favorece el empleo conjunto con metformina, siendo
esta asociación especialmente interesante en estadios iniciales
de la diabetes tipo 2.
Después de la adolescencia:
Durante la infancia hay cierta protección frente a las
complicaciones de la diabetes. Además, en esta fase de
la vida son especialmente nocivas las hipoglucemias. Por ello,
los objetivos de control metabólico no son tan rigurosos
en estas edades. Sin embargo, es característico que a partir
de la adolescencia exista una tendencia al deterioro del control
metabólico, lo que coincide con una época de cambios
en otras facetas de la vida que hace que el control de la diabetes
sea especialmente difícil. Es muy importante prestar una
atención especial a estos pacientes, con un tratamiento
integral que incluya a educadores, médicos especialistas
e incluso psicólogos. Sería muy interesante la creación
de unidades conjuntas de Endocrinología Pediátrica-Endocrinología
de Adultos para facilitar el tránsito.