Entre
las noticias a destacar publicadas durante el segundo mes del
año, citaremos las siguientes:
Nuevos casos de discriminación contra personas con
diabetes
Nos duele constatar que se siguen produciendo rechazos a aspirantes
para el desempeño de ciertos puestos de trabajo por el mero
hecho de ser diabéticos. Efectivamente, hay unas pocas actividades
que es lógico que estén vedadas a personas con diabetes,
como el ser piloto o conductor de mercancías peligrosas.
Sin embargo, pensamos que otras profesiones sí pueden ser
desempeñadas con normalidad como, por ejemplo, la de policía.
Este mes se ha hablado de las dificultades para acceder a una plaza
en Policías Autonómicas, en concreto para Mosso d’Esquadra
y Ertzaina. Podría comprenderse que a una persona con diabetes
se le haga un examen médico más riguroso, con una
búsqueda más pormenorizada de hipotéticas complicaciones
que pudieran dificultar la labor policial, pero si pasa dichas pruebas
no debiera haber impedimentos. El caso específico del aspirante
a Mosso d’ Esquadra llama aún más la atención
por tratarse de un buen deportista, capaz de realizar maratones
con buenos registros. Al margen de la discriminación laboral,
también es triste constatar nuevas denuncias de niños
con discriminación en el colegio. Creemos que, de haber algún
tipo de discriminación, debiera ser positiva.
Récord no deseado
El hecho de que se haya batido el récord de peso (más
de 7 kg) entre los bebés nacidos en los 40 años de
existencia del prestigioso Hospital La Paz de Madrid no representa
un motivo de satisfacción. Aunque puedan haber influido factores
genéticos, parece muy probable que el que la madre padeciera
diabetes gestacional haya tenido mucho que ver. Hoy en día
estamos muy mentalizados sobre la importancia de que la glucosa
esté bien controlada durante el embarazo, período
durante el cual el azúcar tiende a subir por el aumento de
peso y por los cambios hormonales que se producen, dando lugar con
frecuencia a la llamada diabetes gestacional. Todas las guías
de seguimiento del embarazo incluyen la realización de una
prueba (test de O’Sullivan) a todas las mujeres gestantes
para descartar que presenten diabetes. Si la padeciera, la mujer
embarazada debe recibir consejos de estilo de vida y, si es necesario,
tratamiento medicamentoso, para mantener la glucosa dentro de los
niveles recomendables, lo que habitualmente es más sencillo
de conseguir que en las mujeres que antes del embarazo ya sabían
que eran diabéticas. Si se alcanzan los objetivos de control,
las complicaciones, incluyendo el exceso de peso de los niños,
son mucho menos probables. Es más que posible que si la niña
recién nacida hubiera tenido su glucemia controlada no habría
pesado más de 7 kg.
A vueltas con la insulina inhalada
Aunque hemos hablado recientemente de este tema, las muchas reseñas
periodísticas y las múltiples consultas por parte
de los pacientes hacen conveniente recordar los puntos fundamentales:
-
Hasta al menos finales de año no
estará disponible en farmacias
-
El perfil de acción es similar al
de las insulinas rápidas, lo que significa que todos
los pacientes con diabetes tipo 1 deberán inyectarse
al menos una vez al día insulina retardada. Algunos tipo
2, aunque no todos, sí podrán evitar las inyecciones
-
Hoy en día tienden a utilizarse más
las insulinas ultra-rápidas, por lo que el empleo de
rápidas puede suponer un empeoramiento del control. El
médico que atiende a cada paciente debe ser el indicado
para valorar si un diabético concreto puede o no beneficiarse
-
Su uso no está permitido en niños,
fumadores (o exfumadores recientes) ni en personas con afecciones
respiratorias.
-
Dado que se desaprovecha más insulina,
es lógico pensar que el precio será más
elevado.
|