El primer mes del
año 2006 ha sido bastante prolijo en noticias relacionadas
con la diabetes. Entre ellas, queremos destacar:
Nuevo sensor de glucosa
Ha sido presentado en sociedad el sistema Guardian RT, que consiste
en un dispositivo desechable que incluye una aguja que se inserta
debajo de la piel y que contiene un sensor que transmite mediante
radiofrecuencia a un receptor la información sobre el nivel
de glucosa en sangre continuamente, de manera que aparece en pantalla
la cifra de glucemia cada 5 minutos. El receptor se puede llevar
ajustado a, por ejemplo, un cinturón de manera cómoda.
La aguja hay que cambiarla antes de que transcurran tres días
y es preciso realizar 2 ó 3 determinaciones de la glucosa
por el método tradicional de obtener una gota de sangre
del pulpejo del dedo y aplicarla en un aparato medidor de glucosa
(reflectómetro) para calibrar. La fiabilidad es buena y
lleva alarmas que advierten si el nivel de glucosa es muy alto
o muy bajo o si está variando muy deprisa. La diferencia
con otros aparatos que monitorizan de manera continua la glucemia
es que éste está pensado para que lo tengan los
propios pacientes, a diferencia de los actuales que son propiedad
de los hospitales, que los colocan unos días a los pacientes
a los que se considera conveniente. Imaginamos que, dado el elevado
costo, se tendrá que seleccionar bien a los pacientes a
los que se les recomiende el uso del Guardian RT. En algunas diabetes
muy inestables debieran estar financiados por la Seguridad Social.
Evidentemente, como ocurre con todos los aparatos de alta tecnología,
la tendencia será a que en un futuro que esperamos próximo
se abaraten considerablemente. Existe la posibilidad de que el
Guardian RT esté conectado a un tipo de bomba de insulina,
de manera que la información aparecería en la pantalla
de la bomba. El lanzamiento al mercado es inminente.
Insulina inhalada
Siguiendo con la alta tecnología, también merece
un comentario la aprobación de la insulina inhalada por
la Agencia Europea del Medicamento. Como ya hemos hablado de este
tipo de insulina en varias ocasiones, simplemente recordaremos
que su efecto es similar a las insulinas rápidas y que
está contraindicado en personas con problemas respiratorios,
fumadores o ex fumadores recientes (que hayan abandonado el hábito
hace menos de 6 meses). Tampoco se permite su uso en niños.
Aunque ya esté aprobada, no estará en farmacias
hasta que no haya cubierto todos los trámites burocráticos,
incluyendo el muy importante de la fijación del precio.
Es posible que esté disponible para finales de año.
Problemas con las agujas y las tiras reactivas
Tras estos avances, tenemos que bajar al mundo real y hablar de
los problemas con las agujas y las tiras reactivas. Respecto a
las agujas, si se confirman los problemas que comentan varias
noticias de prensa no debieran administrarse ni un día
más. Diferente es el caso de las tiras reactivas. Es verdad
que en ocasiones se hacen más determinaciones de las necesarias
para el control de la diabetes y resulta un gasto inútil.
Pero más frecuente es la situación en la que los
pacientes se realizan menos mediciones de las que serían
necesarias debido a las restricciones en la disposición
de tiras. Sería conveniente individualizar las necesidades
de cada persona con diabetes y que el médico diera una
estimación del número de tiras necesarias en cada
caso y que, lógicamente, los encargados de facilitarlas
se atuvieran a estas instrucciones.