Los meses de verano
no suelen resultar muy pródigos en noticias, lo que también
incluye a las relacionadas con la diabetes. Aún así,
merece la pena destacar algunas de ellas:
Obesidad, diabetes y embarazo
Es bien sabido que el incremento de peso, unido a las alteraciones
hormonales, estimula el incremento de glucosa durante el embarazo,
dando lugar a la llamada diabetes gestacional. Así mismo,
este tipo de diabetes se asocia a niños excesivamente grandes
y a aumento de la incidencia de abortos y malformaciones. Aunque
la diabetes gestacional no es exclusiva de las madres con exceso
de peso, sí que se da esta situación en la mayoría
de los casos. El estudio realizado por el Centro de Investigación
sobre Anomalías Congénitas, dependiente del Instituto
de Salud Carlos III de Madrid y que recogen diversos medios de
comunicación general, demuestra que la obesidad per se,
independientemente del aumento de la glucemia, incrementa el riesgo
de malformaciones en la diabetes gestacional. Este descubrimiento
debe suponer un acicate para controlar el peso, lo que es recomendable
para la población general pero especialmente en mujeres
que piensen tener descendencia.
Diabetes y deporte
Con frecuencia surge el tema de si las personas con diabetes deben
hacer ejercicio o si éste puede suponer un factor de desestabilización.
En el mes de julio ha tenido lugar una reunión en Guadalajara
dedicada a este asunto y también durante el verano, época
especialmente propensa a actividades al aire libre (por ejemplo,
en campamentos para diabéticos), se han publicado otros
artículos sobre el ejercicio físico. Creemos que,
a grandes rasgos, podríamos decir que en la diabetes tipo
2 el ejercicio es fundamental, hasta el punto de que en algunos
pacientes dieta y ejercicio pueden bastarse para controlar la
enfermedad, sin necesidad de ningún medicamento. Al tiempo
que controlan la glucosa son útiles para el sobrepeso,
hiperlipemia o hipertensión que con frecuencia acompañan
a este tipo de diabetes. Por supuesto, el ejercicio hay que adaptarlo
a las circunstancias de cada persona y en ocasiones está
contraindicado, pero el médico responsable del seguimiento
de la diabetes ya se encargará de individualizar el consejo
general para cada paciente. En el caso de la diabetes tipo 1 las
cosas cambian y, aunque en general también es recomendable,
sin embargo en ocasiones puede resultar un factor de inestabilidad.
A pesar de todo, también en este grupo merece la pena el
esfuerzo de ajustar el tratamiento a la práctica de la
actividad física debido a los grandes beneficios del deporte.
Al fin y al cabo, la diabetes es una enfermedad en la que las
complicaciones se producen a través de las alteraciones
en la circulación de diferentes órganos y el ejercicio
es bien sabido que mejora la situación circulatoria (al
igual que el fumar la empeora). Una vez más es importante
insistir en la necesaria supervisión médica.
Bombas de insulina para los funcionarios
Damos la bienvenida a la decisión de financiar totalmente
las bombas de insulina a los funcionarios civiles. Hasta ahora
existía una situación de discriminación para
este colectivo, ya que desde principios de 2004 todas las Comunidades
Autónomas se hacen cargo del coste de la bomba y del material
desechable.