Consecuencias de los malos hábitos de vida en España
Durante el pasado mes de abril hemos asistido a una verdadera
epidemia de artículos sobre las consecuencias de los malos
hábitos de vida en España: efectivamente se ha comentado
que el 16% de los niños presenta problemas de peso y que
uno cada 4 escolares con obesidad está a las puertas de
la diabetes, que cada hora delante del televisor incrementa un
12% el riesgo de obesidad en los niños, que la obesidad
supone un gasto de 2.500 millones de euros anuales, que los españoles
están aumentando a pasos agigantados el número de
factores de riesgo que pueden derivar en un infarto, que el 20%
de los andaluces presentan el síndrome metabólico
(exceso de peso, diabetes, hiperlipemia, hipertensión),...
Da la sensación de que dentro de la epidemia de obesidad
que asuela a toda la población mundial en España
estamos, desgraciadamente, en los puestos más punteros.
Desgraciadamente, los estudios epidemiológicos más
fiables apuntan en este sentido, destacando las “malas notas”
de nuestros escolares (como sucede en otros ámbitos de
reciente actualidad, como el estudio PISA), que ocupan el segundo
lugar de Europa en la incidencia de obesidad. Evidentemente, corresponde
a los políticos llevar a cabo campañas para intentar
hacer frente a estos problemas pero también cada persona
debe corresponsabilizarse en el ámbito personal y familiar
para modificar los estilos de vida insanos. Como ocurre con el
tabaco, hoy en día no se puede alegar ignorancia sobre
los peligros que se asocian con el sedentarismo o con una dieta
inadecuada.
Insulina inhalada
También querríamos comentar dos noticias menores
en cuanto a su impacto en los medios de difusión. Uno de
ellos es el anuncio del lanzamiento en el plazo de un año
de la insulina inhalada. Pensamos que poner plazos en Medicina
es peligroso, sobre todo cuando se trata de un tratamiento muy
esperado por los pacientes. Efectivamente, es posible que la insulina
inhalada sea una realidad en un plazo corto, pero todavía
hay varios ensayos clínicos en marcha sobre esta vía
de administración y hasta su conclusión no podemos
asegurar que todo vaya a ir bien. Sin querer ser pesimistas, ni
mucho menos, conviene no crear expectativas que puedan verse frustradas.
Trasplante de células de islotes pancreáticos
de donante vivo
La otra noticia que queremos destacar es el trasplante de células
de islotes pancreáticos de donante vivo, llevado a cabo
con éxito en Japón. No cabe duda de que es una alternativa
a tener en cuenta, sobre todo en países con pocas donaciones
de órganos o, en el futuro, si el hipotético éxito
de los trasplantes de islotes produjera una demanda masiva de
los mismos. Entre los factores a tener en cuenta tendríamos
que considerar las repercusiones a largo plazo para el donante.