A pesar de las
vacaciones estivales, no se han dejado de publicar noticias relacionadas
con la diabetes. De entre ellas, nos gustaría destacar
las siguientes:
Móvil e internet para diabéticos
Aunque la consulta cara a cara, de presencia física, con
el médico nunca dejará de ser imprescindible, ya
que hay aspectos como la exploración que no pueden hacerse
a distancia, es indudable que una de las patologías en
la que las nuevas tecnologías pueden desempeñar
un papel fundamental es la diabetes. Efectivamente, es habitual
que incluso pacientes bien controlados tengan oscilaciones importantes
en sus niveles de glucosa, muchas veces sin causa aparente. Puede
resultar frustrante que la persona afectada compruebe con su medidor
de glucosa que hay una alteración objetiva que es preciso
corregir y que no tenga la posibilidad de comentarlo con su médico.
A veces, cuando se consigue hora ya se normalizó la alteración,
pero es bien sabido que las variaciones en la glucemia pueden
producir complicaciones, que teóricamente serían
evitables con una pronta intervención. Obviamente, el contar
con la ayuda de la tecnología para detectar y corregir
cualquier descontrol es muy importante, por lo que sólo
cabe desear la propagación del empleo de dichas tecnología.
¿Qué pasa con los menos jóvenes?
A pesar del comentario del párrafo anterior, también
es deseable que los diabéticos tengan un máximo
de autonomía, para lo que es muy importante el que reciban
una educación diabetológica adecuada, incluyendo
cursos periódicos de reciclaje. Es un poco descorazonador
el leer en la prensa que a los actos de las asociaciones se apuntan
menos de lo que debieran las personas mayores. Aunque la diabetes
más complicada es la típica de los jóvenes,
la 1, también los diabéticos tipo 2 necesitan un
aprendizaje y la adquisición de unas habilidades para hacer
frente a las diferentes contingencias de la enfermedad. Incluso
los que ya recibieron entrenamiento precisarían, como ya
hemos comentado, reciclajes periódicos. Hay una serie de
estudios que demuestran lo fácil que se olvida mucho de
lo aprendido, aparte de que la ciencia avanza y las cosas pueden
cambiar. Por todo ello animamos a los diabéticos de todas
las edades a que sean participativos y a que intenten adquirir
el máximo de información sobre su enfermedad.
Medicamentos para la obesidad en la diabetes
Aunque, desgraciadamente, no contamos con el fármaco “mágico”
que ayude a controlar el peso y, consecuentemente, a mejorar el
control de la diabetes, los artículos que cuestionan el
empleo de algunos de estos medicamentos en la diabetes merecen
algún comentario. En concreto, las sociedades científicas
de Endocrinología y Diabetes defienden que dos de estos
medicamentos, la sibutramina y el orlistat, ayudan a perder peso
y a controlar la glucemia en diabéticos obesos. Los resultados
no son espectaculares y esperamos ver todavía cómo
son a largo plazo, pero el nivel de evidencia a día de
hoy avala la conveniencia de su uso si la dieta y el ejercicio
no bastan. Por descontado, hay que individualizar y especialmente
estar seguros de que no hay ninguna contraindicación. Una
pega adicional es su precio (de momento, la Seguridad Social no
los financia).