Discriminación en los ámbitos escolar y laboral
Para la Fundación para la Diabetes, y a nuestro pesar,
las noticias más importantes que se han producido durante
el pasado mes de febrero han sido las referidas a la discriminación
en los ámbitos escolar y laboral por el mero hecho de padecer
diabetes.
El primer caso se ha dado en un colegio de Cataluña con
un niño de 4 años. Aunque las versiones de los padres
y del colegio difieren sustancialmente, sí hay indicios
de que pueda haberse producido un rechazo del niño, al
que supuestamente recomendaron cambiar de centro. De confirmarse,
supondría un hecho muy grave y en cierto modo novedoso
ya que hasta ahora, aunque en muchos casos con cortapisas y sin
un compromiso real de realizar un esfuerzo para adaptar la actividad
escolar a las necesidades de los niños diabéticos,
no se había producido un rechazo directo.
El segundo caso es el de una persona con diabetes tipo 1 que,
tras haber aprobado las oposiciones para agente de taquilla en
el Metro de Madrid, ha sido rechazado en el examen médico
simplemente por padecer diabetes, sin ninguna complicación
que pudiera impedir el desempeño del puesto de trabajo.
Se trata de una persona activa, que practica deporte y a la que
este tipo de actividad le vendría especialmente bien, ya
que le permitiría una adaptación buena del tratamiento
insulínico con el estilo de vida. Por supuesto, esta situación
va en contra de todas las recomendaciones de las sociedades científicas
internacionales, que dejan bien claro que, al margen de unas pocas
profesiones como piloto de avión, un diabético puede
desempeñar la inmensa mayoría de las actividades
laborales. En realidad, y más tratándose de una
empresa pública, más bien se podría esperar
una discriminación positiva, no negativa. Esperamos que
ambos casos acaben felizmente.
El deporte beneficioso para la actividad cerebral
También nos parece interesante destacar la noticia de que
el deporte, aparte de las muchas ventajas que puede reportar para
la población en general y para los diabéticos en
particular, también puede ser beneficioso para la actividad
cerebral. Por tanto, no nos cansaremos de insistir en que la actividad
física es recomendable para las personas con diabetes,
especialmente para las que tienen diabetes tipo 2, aunque siempre
debe individualizarse y comentar con el médico qué
clase de ejercicio es más beneficioso en cada caso. Cuando
hay factores de riesgo, en varones mayores de 40 años y
mujeres mayores de 50 años debe practicarse previamente
un test de esfuerzo.
Fraude en los tratamiento para adelgazar
Por último, creemos que merece la pena leerse el artículo
publicado por el Presidente y la Secretaria de la Sociedad Española
de Endocrinología y Nutrición sobre el fraude en
los tratamientos para adelgazar. La obesidad y la diabetes van
íntimamente ligadas y ambas se consideran como las epidemias
del siglo XXI. Es evidente que la vida moderna fomenta tanto una
como la otra, por lo que en su tratamiento casi siempre hay que
recomendar cambios en el estilo de vida. Desgraciadamente, esto
es más difícil de llevar a cabo que el seguir un
tratamiento farmacológico, por lo que proliferan las dietas
'mágicas' no equilibradas e incluso peligrosas, que a veces
tienen éxito temporalmente pero que a largo plazo fracasan
y entre medias pueden producir alteraciones que en casos extremos
han llegado a desembocar en fallecimientos.