Durante el primer
mes del año han aparecido varios artículos periodísticos
que pensamos que merecen una mención especial
Información engañosa
En primer lugar, se ha publicado en varios periódicos la
reseña del estudio de la prestigiosa revista británica
"The Lancet" en el que se hace referencia a la información
engañosa que pueden proporcionar algunos laboratorios al
promocionar sus fármacos.
Evidentemente, en la mayoría de los casos no se trata de
dar datos falsos sino de presentar de manera sesgada o parcial
los resultados de ciertos ensayos clínicos, de modo que
el mensaje que se da no es el que quisieron transmitir los autores
de los estudios sino otro que interese en defensa de las bondades
del fármaco en cuestión.
Por supuesto, si esta publicidad equívoca puede confundir
a profesionales, incluso especialistas, es obvio que sería
mucho más fácil hacerlo con legos en la materia.
Es por esto por lo que siempre hay que insistir en que hay que
tener mucho cuidado al recibir por los medios de comunicación
mensajes sobre temas médicos: se publican multitud de estudios
sobre cualquier tema científico y un dato aislado, incluso
recogido de buena fe, puede hacernos sacar conclusiones alejadas
de la realidad.
Por tanto, cualquier noticia aparentemente espectacular sobre
un "descubrimiento" científico es conveniente
que pase el filtro de los verdaderos expertos en la materia.
Revisiones visuales
Como ejemplo de trabajos bien hechos y que transmiten un mensaje
realmente esclarecedor vamos a hablar de dos trabajos que se han
publicado en sendas revistas de primerísima línea
mundial:
El primero de ellos ha aparecido precisamente en "The Lancet"
y trata sobre la periodicidad de las revisiones visuales en la
diabetes. Concluyen los autores que, aunque la recomendación
general para practicar un fondo de ojo es hacerlo al menos una
vez al año, en pacientes que en revisiones previas hayan
dado que no hay indicios de retinopatía podría alargarse
hasta 3 años.
Para ello, se basan en el coste de la prueba, la sobrecarga asistencial
de los servicios de oftalmología y las posibilidades estadísticas
bajas de que un paciente con un fondo de ojo normal presente alteraciones
en los próximos 3 años.
Sin embargo, aunque los grandes números digan que el riesgo
en estos casos es muy bajo, dado lo trascendente que resulta para
el paciente y la sociedad el tener alteraciones visuales pensamos
que deben hacerse los esfuerzos pertinentes para cribar más
frecuentemente.
A este respecto, queremos recordar los buenos resultados obtenidos
con la cámara no midriática, como ya reseñamos
al hablar del estudio Retindiab.
Intensifica la terapia
El otro trabajo que queríamos destacar se ha publicado
en el "New England Journal of Medicine" y se centra
en los beneficios que obtienen los diabéticos cuando se
marcan unos objetivos estrictos y se intensifica la terapia para
el control de la tensión arterial, del peso, de la hiperlipemia
y de la diabetes propiamente dicha, factores de riesgo que en
muchas ocasiones se presentan asociados en la diabetes tipo 2.
La espectacular reducción del 50 % de las complicaciones
hace que merezca la pena el marcarse unos objetivos de control
rigurosos y, desde luego, difíciles pero no imposibles
de alcanzar.