Entre las noticias
más destacadas sobre diabetes publicadas en el pasado mes
de septiembre nos gustaría destacar:
Frenazo a la investigación con células madre
embrionarias
Un mes más, el empleo de células madre embrionarias
vuelve a ser el tema estrella. En esta ocasión, para constatar
la prohibición de las investigaciones con este tipo de
células. Está claro que predominan las consideraciones
éticas sobre las científicas, lo que complica el
debate y hace más difícil su resolución.
No se trata de una controversia que se haya presentado sólo
en España, sino que afecta a la mayoría de los países.
Incluso en Estados Unidos el estado de California consiente estos
estudios en contra del parecer de las autoridades centrales.
Dada la naturaleza y la extensión del conflicto, la decisión
final seguramente será internacional, al menos en el ámbito
de la Unión Europea.
Monitorización continua del nivel de glucosa en
sangre (glucemia)
Contra lo que pudiera deducirse al leer la noticia sobre nuevos
dispositivos que facilitan el conocer de manera continua el valor
de glucemia, en realidad esto no supone un avance sustancial sino,
si acaso, un perfeccionamiento de los aparatos ya existentes.
En realidad, como ya apuntan las noticias, lo que sí que
sería un hito sería la posibilidad de tener un aparato
que recibiera esta información y que suministrara la cantidad
de insulina necesaria en función de la misma (es decir,
un páncreas artificial).
Aunque varios grupos trabajan en esta línea, todavía
no hay perspectivas de éxito a corto plazo, aunque sí
resultados esperanzadores en los estudios con animales.
Matemáticas y diabetes
Aunque está claro que "no hay diabetes sino diabéticos",
es decir, que cada paciente es un mundo y que lo que es verdad
para uno no tiene que cumplirse en otro, también es cierto
que al tratar la diabetes tampoco debe optarse por hacerlo "a
ojo", según la experiencia o la intuición de
cada médico.
Por tanto, deben utilizarse una serie de algoritmos, aunque sólo
sean orientativos, que ya existen y que son seguidos por muchos
médicos.
El trabajo del doctor Rubio Vela debe ser, por tanto, bien recibido,
aunque teniendo en cuenta de que sus fórmulas sólo
serán aproximativas y que, por consiguiente, será
necesario hacer las correcciones pertinentes según la respuesta
al tratamiento en cada individuo en particular.