Día Mundial de la Diabetes
Como no podía ser menos, comenzaremos por comentar la celebración
del Día Mundial de la Diabetes (el 14 de noviembre), que
este año se ha dedicado a la Retinopatía Diabética
y del que se hacen eco numerosos artículos de prensa.
De entre las complicaciones de la diabetes, es la que probablemente
cause un mayor deterioro en la calidad de la vida de las personas
afectadas. Hay que destacar que el 2 % de los pacientes diabéticos
se quedan sin vista en quince años de evolución
de la enfermedad y otro 10 % sufre deficiencias visuales graves.
Si tenemos en cuenta que estos porcentajes se aplican al 6 % de
la población afectada por la enfermedad (más de
2 millones en España), nos daremos cuenta de la magnitud
del problema.
La mejor estrategia en el abordaje de la retinopatía diabética
es la prevención, pero desgraciadamente la realidad nos
dice que muchos pacientes no pasan las revisiones oftalmológicas
rutinarias (al menos una vez al año). Por tanto, todo esfuerzo
que se haga para concienciar a la sociedad (empezando por los
médicos) de este problema es poco.
Diabetes Mellitus y Nuevas Tecnologías
Un problema derivado de la necesidad de hacer un cribaje a tantas
personas con diabetes es la sobrecarga asistencial que supone,
no sólo en el campo de la retinopatía sino también
en la asistencia integral del paciente diabético (educación,
diagnóstico y seguimiento de las complicaciones, tratamiento).
Para dar respuestas a estas necesidades la tecnología puede
desempeñar un papel primordial. La prensa también
ha recogido la celebración del simposio Diabetes Mellitus
y Nuevas Tecnologías, organizado por la Fundación
para la Diabetes con motivo del Día Mundial. Efectivamente,
ya se están desarrollando una serie de tecnologías
que pueden permitirnos desde diagnosticar una retinopatía
por internet hasta hacer los ajustes en las dosis de insulina
de un paciente mediante la tele-monitorización y tele-asistencia.
Como ocurre siempre que se presentan novedades importantes, es
evidente que inicialmente hay que buscar un equilibrio que permita
compaginar el empleo de estas nuevas herramientas sin abandonar
la asistencia tal y como se hace en la actualidad, además
de tener que hacer frente a unos costes a corto plazo que pueden
hacer ver con reticencia la introducción de todas estas
innovaciones. Sin embargo, lo lógico es que dentro de no
mucho tiempo todo esto resulte imprescindible en la rutina cotidiana,
como hoy en día lo son los ordenadores en múltiples
actividades.
Dispensación de las tiras reactivas de glucosa
Por último, nos gustaría comentar el tema de la
dispensación de las tiras reactivas de glucosa, que en
muchas autonomías ya se dispensan en los ambulatorios de
Atención Primaria, a las que se incorporan ahora Canarias
y la Comunidad Valenciana.
Lógicamente, debe buscarse el simplificar al máximo
la administración de tiras a los diabéticos y que
se haga de manera ágil, ya que en muchas ocasiones es indispensable
medir el nivel de glucosa para tomar una actitud terapéutica.
Aunque lo ideal es que el paciente planifique con tiempo cuando
debe adquirir las tiras, hay circunstancias como pérdida
o deterioro que exigen que se les suministre con urgencia.
También hay que tener en cuenta que si se dispensan las
tiras con un horario restrictivo, lo que debiera ser algo rutinario
se puede convertir en tener que pedir permiso en el trabajo o
desplazarse a una distancia incómoda, en lugar de ir a
la farmacia de al lado de casa. Por tanto, si el centralizar la
dispensación en Centros de Salud puede favorecer el control
del gasto y que salgan más económicas, además
de evitar tener que pasar por inspección, cortapisas como
las comentadas pueden perjudicar a los diabéticos.