La insulina inhalada
Posiblemente, el aspecto relacionado con la diabetes del que más
se ha hablado en el mes de mayo de 2002 es el de la insulina inhalada.
Es evidente que todas las personas que padecen diabetes y que
necesitan inyectarse insulina están esperando como "agua
de mayo" (nunca mejor dicho, dado el mes al que nos referimos)
una alternativa que haga más cómoda la administración
de la hormona. Ante todo, hay que destacar que no es nada novedoso,
y de hecho en estos comentarios ya hemos hablado de la insulina
inhalada en otras ocasiones. Lo que ocurre es que ha habido un
malentendido en cuanto a la finalización de los estudios
en marcha, y aunque alguno esté a punto de concluir no
será el definitivo antes de su comercialización.
Por ejemplo, entre los ensayos clínicos que están
planificados hay un multicéntrico en el que participan
varios hospitales de nuestro país y que comenzará
(no terminará) en el próximo otoño.
Por los datos que tenemos hasta el momento, podemos decir que
la insulina inhalada parece ser una buena alternativa a la insulina
de acción rápida, de lo que también se deduce
que los diabéticos tipo 1 tendrán que seguir pinchándose
al menos una vez al día, por la noche, para que el efecto
pueda llegar hasta la mañana siguiente. Sí que es
posible que muchos diabéticos tipo 2, aunque no todos,
pudieran dejar de pincharse.
También hay que tener en cuenta que para conseguir el mismo
efecto se precisarían dosis muy superiores de insulina
que las empleadas por vía subcutánea, aunque los
grandes rendimientos obtenidos con la obtención de insulina
por ingeniería genética facilitan la producción.
Los inhaladores que se están utilizando son grandes e incómodos
de transportar. Todavía no hay datos suficientes que garanticen
la ausencia de complicaciones debidas a la utilización
de esta vía de administración.
Podríamos resumir que las expectativas son optimistas y
que es posible que en un fututo podamos disponer en las farmacias
de la insulina inhalada, pero en todo caso estaríamos hablando
de años, nunca de meses. En Medicina, hasta que no se han
finalizado los estudios no se puede asegurar que el resultado
sea el esperado.
Dispositivo para medir la glucemia en el antebrazo
Sí que puede tener un interés más inmediato
un nuevo dispositivo para medir la glucemia en el antebrazo.
Efectivamente, es habitual que los diabéticos se quejen
de que les molesta más el tener que obtener una muestra
de sangre de los dedos para determinar el nivel de glucosa que
el tener que inyectarse la insulina.
El disponer de otra zona para medir la glucosa y que, además,
es menos sensible que los dedos, será sin duda bien recibido
por muchos pacientes.
Carné de conducir
Por último, nos gustaría comentar la proposición
no de ley aprobada en el Congreso de los Diputados para la ampliación
de los plazos para renovar el carné de conducir en las
personas con diabetes.
Aunque es indudable que estas personas tienen unas particularidades
que no pueden dejar de tenerse en cuenta a la hora de renovar
los permisos de conducir, está claro que los plazos actuales
no estaban justificados a tenor de la situación y los riesgos
reales que supone el padecer esta enfermedad.
Por tanto, damos la bienvenida a esta iniciativa de nuestros parlamentarios.