Dieta de la diabetes y su adaptación a las celebraciones
navideñas
Como era de esperar por las fechas en las que nos encontrábamos,
durante el último mes del año se han publicado varios
artículos referidos a la dieta de la diabetes y su adaptación
a las celebraciones navideñas. Aunque es un tema muy complejo,
que desborda ampliamente el objetivo de estos comentarios, sí
que cabría puntualizar un par de aspectos de la dieta sobre
los que existe consenso entre los expertos.
Por un lado, los alimentos especiales para diabéticos deben
ser mirados con prevención, ya que muchos de ellos no aportan
ninguna ventaja y resultan más caros.
Por otro lado, el que un alimento contenga un índice glucémico
elevado no implica que esté prohibido en la dieta de una
persona con diabetes. De hecho, ni siquiera el azúcar está
proscrito y en las recomendaciones que se publican periódicamente
por los máximos expertos internacionales se especifica
que, haciendo los ajustes pertinentes, se puede consumir.
En realidad, la dieta de la diabetes es la dieta sana por excelencia:
rica en fibra, en hidratos de carbono de absorción lenta,
en ácidos grasos monoinsaturados, pobre en hidratos de
carbono refinados, en grasas saturadas, controlada respecto a
la cantidad de proteínas,... En cualquier caso, la dieta
de un paciente concreto siempre debe consultarse con los médicos
y educadores responsables de su tratamiento, ya que son varios
los factores a tener en cuenta y la dieta debe adaptarse a cada
paciente en particular.
Gastos que acarrea el uso de las bombas de insulina
Este mes también ha traído una buena noticia para
los diabéticos, especialmente para aquellos que no consigan
un buen control de la diabetes mediante el tratamiento convencional
con insulina: un juez de Valladolid ha sentenciado que la sanidad
pública debe costear los gastos que acarrea el uso de las
bombas de insulina.
Ya hemos hablado en otras ocasiones de este tema y siempre hemos
defendido que, en los casos en los que está indicado, las
bombas de infusión continua de insulina pueden representar
una solución para el buen control de la diabetes y, dado
su elevado precio, no es lógico que sea el paciente el
que deba pagarlo.
Para evitar un gasto innecesario, se podrían crear comités
que ratificaran la idoneidad de la indicación, siempre
que la respuesta de dichos comités fuera rápida.
Por otra parte, el número de pacientes candidatos tampoco
sería muy elevado, por lo que el incremento del costo no
sería, en su conjunto, significativo.
Por último, si tenemos en cuenta que las bombas facilitan
el buen control de la enfermedad y que esto disminuye las complicaciones,
incluso desde el punto de vista meramente económico, pensando
en el largo plazo, podría ahorrarse dinero, ya que es bien
sabido el tremendo coste personal pero también para la
sociedad que suponen las complicaciones de la diabetes.
Dispensación de tiras reactivas de glucosa
Por último, también nos parece una buena noticia
el cambio de opinión de la Consejería de Sanidad
de Canarias sobre la dispensación de tiras reactivas de
glucosa, sobre lo que hablábamos el mes pasado.
Aún reconociendo algunas ventajas a su distribución
por los ambulatorios, puede suponer una incomodidad para los pacientes.
La acción concertada de farmacéuticos y asociaciones
de diabéticos y la capacidad de diálogo de las autoridades
sanitarias han facilitado el encontrar una solución que
pensamos que beneficia a los diabéticos, que podrán
seguir adquiriendo las tiras reactivas en las farmacias más
próximas a su domicilio.
También aludíamos el mes pasado a la Comunidad
Valenciana, donde afirmábamos que iba a producirse la misma
situación que en Canarias. Sin embargo, nos basábamos
en una noticia de prensa errónea, ya que en esta Comunidad
existe un acuerdo satisfactorio para todas las partes desde hace
varios años.