Las noticias sobre
diabetes no se han tomado vacaciones en agosto, aunque tampoco
se han producido con tanta asiduidad como en otros meses del año.
De entre ellas, nos gustaría destacar:
¿Próximo lanzamiento del Glucowatch en España?
Aunque no somos partidarios de lanzar las campanas al vuelo antes
de tiempo, el hecho de que el Glucowatch, dispositivo con forma
de reloj de pulsera que monitoriza el nivel de glucosa en sangre
y que permite, tras obtener una gota de sangre para calibrar,
obtener 36 valores de glucemia (1 cada 20 minutos durante 12 horas),
haya sido aprobado para uso pediátrico en Estados Unidos,
abre las puertas a su introducción en España.
Efectivamente, según nos habían comentado algunos
laboratorios interesados en su comercialización, el posible
lanzamiento estaba pendiente de esta aprobación, de modo
que en España se comercializaría al tiempo para
niños y adultos. Esperemos que esto sea cierto y que en
un plazo breve podamos disponer de este medidor de la glucemia.
¿Medicamentos del futuro ya mismo?
En un sentido contrario al comentario anterior, pensamos que se
están creando demasiadas expectativas en algunos aspectos
del tratamiento de la diabetes, como el de la insulina inhalada
y el de la obtención de células productoras de insulina
a partir de células madre embrionarias humanas.
La verdad es que, respecto a estos dos ejemplos concretos, somos
optimistas y pensamos que existen posibilidades reales de que
dentro de no mucho los diabéticos puedan beneficiarse de
estas investigaciones.
Sin embargo, la manera de presentar las noticias puede hacer
creer, especialmente a la persona que se lee sólo los titulares
o que lee entre líneas, que estos descubrimientos ya están
disponibles o lo estarán inminentemente. De hecho, todos
los que tratamos a diabéticos hemos tenido que explicarles
que aún no hay nada en firme, lo que puede ocasionar decepciones.
En definitiva, queremos animar a los investigadores en su trabajo
pero pedimos prudencia a los medios a la hora de comunicar las
noticias.
¿Ahorro para la Sanidad?
Sabemos que la obesidad aumenta de manera preocupante, lo que
a su vez incrementa la incidencia de otras enfermedades, especialmente
la diabetes, de modo que ya se habla continuamente de que obesidad
y diabetes son las epidemias del siglo XXI y de lo que suponen
estas enfermedades como carga para el individuo y la sociedad
desde todos los puntos de vista, incluyendo el económico.
A la hora de atajar la obesidad hay unos pocos fármacos
de utilidad comprobada, pero que son muy caros y cuya financiación
la tiene que hacer íntegra el paciente. Aunque sólo
fuera en términos económicos, dejando al margen
otras consideraciones, los datos que nos ofrece el doctor Basilio
Moreno apoyan el que el tratamiento de la obesidad debiera considerarse
prioritario, incluyendo la financiación, al menos parcial,
de los medicamentos que han probado su eficacia.