Durante el primer
mes del nuevo milenio hemos podido leer o escuchar sobre temas
ya de moda en el antiguo, como la terapia génica o la relación
entre obesidad y diabetes. Además de ello, nos gustaría
comentar alguna de las noticias más novedosas que se han
producido durante este período:
Resistina
La prestigiosa revista científica Nature
ha publicado un trabajo realizado en la Universidad de Pensilvania
en el que se habla de una nueva hormona producida por los adipocitos
(células grasas), la resistina, que potencia la relación
causa-efecto entre aumento de peso y diabetes mellitus tipo 2
(la que, en principio, no es dependiente de la insulina, aunque
muchos pacientes tengan que inyectársela con el tiempo).
Esta sustancia induciría un aumento del nivel de glucosa
en sangre en paralelo a la ganancia ponderal. De todos modos,
estamos en la fase inicial del conocimiento de la resistina, por
lo que habrá que esperar antes de saber qué papel
desempeña en la evolución de la diabetes u otras
enfermedades.
Glucemia posprandial
El aumento de la glucosa tras el aporte de hidratos
de carbono a veces se deja en segundo plano y se tiende a hablar
más de los niveles de glucosa en ayunas. Sin embargo, está
demostrado que los picos que se producen tras la ingesta (posprandiales)
son importantes, por lo que es imprescindible tenerlos en cuenta,
tanto para el seguimiento como para el diagnóstico de la
diabetes. Una situación especial es el embarazo, cuando
el predominio de la hiperglucemia posprandial sobre la preprandial
es evidente.
Glucemia en no diabéticos
La revista British Medical Journal nos informa
sobre el estudio realizado en 4662 varones de 45 a 79 años
de edad, en los que se ha observado que incluso en personas que
no padecen de diabetes interesa tener un valor de glucosa en sangre
lo más bajo posible, ya que a una pequeña reducción
del mismo correspondería una disminución significativa
de la mortalidad. Dada la trascendencia para la salud pública
de este hallazgo, conviene ser prudentes y esperar a ulteriores
estudios antes de empezar a recomendar el bajar la glucemia de
forma generalizada, pero hay que destacar que trabajos previos
también apuntaban en la dirección de que cifras
inferiores a las que hoy en día se consideran como diagnósticas
de diabetes podrían resultar elevadas si se trata de eliminar
factores de riesgo cardiovascular.
Cambio de concentración de los viales
Aunque ya hemos hablado anteriormente del cambio
de concentración de los viales y jeringas de insulina de
40 unidades/ml a 100 unidades/ml, ahora es el momento de refrescar
la memoria ya que dicho cambio se producirá el 28 de febrero.
A partir de esa fecha, jeringas y viales serán sustituidos
por los de mayor concentración. Como el efecto de la hormona
depende de la dosis administrada y ésta no varía,
no hay ningún problema en cuanto al control metabólico.
Lo único que notará el paciente es que para alcanzar
dicha dosis se necesitará menos volumen de líquido,
ya que la insulina va más concentrada. En teoría,
se podrían utilizar jeringas y viales de diferente concentración
mediante una sencilla operación matemática que nos
diría la dosis equivalente con la nueva concentración
pero, para eliminar la posibilidad de un error al hacer el cálculo,
se va a proceder a la retirada masiva de jeringas y viales de
concentración 40 unidades/ml. Todo esto no afecta a las
"plumas" de insulina, que mantendrán la misma
concentración que tienen en la actualidad (100 unidades/ml).