Niños y adolescentes   Fundación para la Diabetes

Investigación y diabetes

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Este capítulo trata sobre la investigación en la diabetes. En todo el mundo se dedican inmensos esfuerzos a este apartado y son publicados numerosos estudios científicos sobre el tema. La investigación no sólo se centra en encontrar una cura para la diabetes. Otros temas “estrella” son: prevención de la diabetes, medición continua de la glucemia (para así poder evitar los pinchazos de los dedos) y prevención de las complicaciones de la diabetes. 

También son numerosas las veces que en los medios de comunicación nos encontramos información sobre un medicamento milagroso que cura la diabetes. Mi consejo es que hay que ser muy cuidadoso a la hora de analizar lo que nos están transmitiendo a través de la televisión, el periódico o internet. 

Trasplante de islotes pancreáticos

Los islotes de Langerhans contienen las células beta productoras de insulina. Estos islotes pueden ser extraídos del páncreas de un donante e inyectarse en el hígado de una persona con diabetes. El principal problema es que el receptor del trasplante puede “rechazar” los islotes y para evitar el rechazo necesita tomar fármacos inmunosupresores que tienen importante efectos secundarios. 

En el año 2001 se produjeron unos resultados muy esperanzadores en Edmonton (Canadá). Dieciséis pacientes con una diabetes muy difícil de controlar recibieron trasplantes de islotes. Once de ellos (70%) pudieron dejar de inyectarse insulina durante un promedio de tiempo de 9 meses y la HbA1c disminuyó de 8,4% a 5,7%. Sin embargo, el seguimiento de los pacientes trasplantados ha demostrado que todos ellos pierden la función de las células beta trasplantadas con el tiempo y requieren de nuevo insulina hacia los 5 años post-trasplante. Además existen otros problemas con relación al trasplante de islotes: 

  • No hay suficientes islotes humanos.
  • Las medicinas utilizadas para evitar el rechazo tienen importantes efectos adversos y deben tomarse durante toda la vida.

Monitorización continua de glucemia

Los monitores de glucosa a tiempo real tienen la potencialidad de mejorar el manejo de la glucemia en los niños y adolescentes con diabetes. Nos proporcionan mediciones de glucosa de forma continua las 24 horas del día. Existen diferentes sistemas de monitorización continua de glucosa.

  • Guardian RT, Navigator, Dexcom-Seven Plus y Carelink-Pro. Constan de un sensor subcutáneo, un transmisor y un receptor. El sensor se coloca debajo de la piel donde mide los niveles de glucosa intersticial, de ahí la información pasa al transmisor y éste la emite al receptor. La persona con diabetes puede ver una lectura de glucosa a tiempo real cada 5 minutos. Tiene alarmas de hipo e hiperglucemia. En estos sistemas es preciso realizarse controles de glucemia capilar para calibrar a los sensores.
  • FreeStyle Libre. Es el único que no precisa calibrar el dispositivo con glucemias capilares.
  • Paradigm Real Time y Biba. En este caso el sistema de monitorización continua va asociado a una bomba de insulina. En la pantalla de la bomba de insulina se pueden leer las mediciones de glucosa intersticial. También tiene alarmas de hipo e hiperglucemia. La bomba no “tomará” ninguna decisión en función de estas medidas de glucosa.

En todos estos sistemas (salvo en el FreeStyle Libre) es preciso realizarse controles de glucemia capilar para calibrar a los sensores. El sensor se ha de cambiar cada 3-4 días. 

Sistemas de asa cerrada

Desde que se empezaron a utilizar las bombas de insulina (finales de los años 70) se tenía en mente la creación de un páncreas artificial. Para que este procedimiento se haga realidad se necesita lo siguiente: 

  • Sistema de infusión continua de insulina fiable.
  • Sistema de monitorización continua de glucemia fiable.
  • Serie de algoritmos informáticos que calculen la dosis de insulina que se debe de infundir en función de la glucemia que se tiene, sin requerir la participación del paciente.

Muchos de estos aspectos ya están conseguidos pero todavía queda un largo recorrido para cerrar el asa. Han sido publicados recientemente varios estudios en personas con diabetes. Los resultados son esperanzadores ya que se consiguieron glucemias muy aceptables durante la noche. El problema fundamental fueron las determinaciones de azúcar de después de las comidas que fueron superiores a las de las personas sin diabetes. 

Aunque se han hecho avances muy importantes, todavía hoy por hoy la unión entre “bomba” de insulina y “sensor” no está preparada para realizarse sin que el paciente tenga que intervenir. 

Otras formas de administración de insulina

Recientemente ha sido comercializado el primer tipo de insulina inhalada (Exubera®). Se trata de una insulina de acción rápida en forma de polvo para inhalación. Su principal indicación son los pacientes diabéticos tipo 1 y tipo 2 mayores de 18 años. Se utiliza sólo para cubrir las comidas y para cubrir las necesidades basales del resto del día se precisaría añadir una insulina lenta subcutánea. Antes de comenzar a utilizarla hay que controlar la función pulmonar. No se debe utilizar en pacientes asmáticos o fumadores. En la actualidad, están en investigación otros tipos de insulina inhaladas.

La insulina oral también está siendo probada en ensayos clínicos para utilizarse como prevención de la diabetes.

Otra forma de administración de insulina que se ha utilizado únicamente en pacientes adultos es la bomba de insulina intraperitoneal. Se trata de un infusor continuo de insulina que está localizado en el abdomen y que infunde la insulina a la cavidad retroperitoneal (todo dentro de la tripa). La administración de insulina es más fisiológica y ha funcionado bien en un número significativo de pacientes. No obstante también se enfrenta a efectos secundarios importantes siendo la obstrucción del catéter una de las más preocupantes. 

Tratamiento inmunosupresor/inmunomodulador

En el momento que se diagnostica la diabetes hay una pérdida importante de células beta productoras de insulina, quedando una masa remanente del 10-20%. El objetivo de la inmunosupresión y de la inmunomodulación es intentar detener o enlentecer la pérdida de la función de las células beta remanentes para prevenir la progresión de la enfermedad prolongando así la fase de remisión o periodo de luna de miel.

Se han estudiado diferentes agentes inmunosupresores. Los anticuerpos monoclonales CD-3 son los que más se están ensayando en los últimos años. En un estudio realizado en 80 pacientes se ha comprobado que un tratamiento de corta duración con anticuerpos CD3 mantiene la función de la célula beta durante al menos 18 meses. Como principal efecto secundario se ha evidenciado la presencia de síntomas de mononucleosis infecciosa.

Lo ideal en este tipo de tratamiento sería hacerlo de forma más temprana, es decir intentar detener al alterado sistema inmunitario cuando no hayan sido destruidas tantas células beta y quede un remanente mayor del 20%. Para poder hacerlo se requieren métodos más precoces de diagnóstico de la diabetes o de aquellas personas que tengan riesgo de desarrollarla. 

 

Sección realizada por: Esmeralda Colino | Endocrinólogo pediatra. Madrid
Ilustraciones: Lucrecia Herranz