General   Fundación para la Diabetes

Diabetes e insuficiencia cardiaca, una relación bidireccional

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“Las evidencias demuestran que la nueva generación de fármacos antidiabéticos, que ya sabíamos que eran buenos para reducir la glucosa en personas con diabetes, sin engordarles ni provocarles hipoglucemias, no solo sirven para eso, sino que, además, evitan infartos”, asegura el Dr. Esteban Jódar Gimeno, Jefe del Departamento de Endocrinología de los Hospitales Universitarios Quirón de Madrid. El especialista ha sido uno de los ponentes de una mesa conjunta SED (Sociedad Española de Diabetes)/ SEC (Sociedad Española de Cardiología), sobre “Diabetes y Seguridad Cardiovascular”, que se ha desarrollado en el marco de la segunda jornada del XXVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes, que transcurre en Bilbao del 20 al 22 de abril con la asistencia de más de 1.500 especialistas.

La diabetes está estrechamente asociada a la insuficiencia cardíaca y, de hecho, se estima que cerca del 40% de los pacientes con insuficiencia cardiaca son diabéticos. A su vez, la diabetes acelera la evolución de esta enfermedad cardiaca. “Las personas diabéticas desarrollan por múltiples mecanismos insuficiencia cardíaca antes de lo que les pudiera corresponder”, afirma el Dr. Esteban Jódar. Esto es así, explica, “porque la diabetes produce una arterioesclerosis acelerada, provoca cardiopatía isquémica precoz y también enfermedad de los pequeños vasos (de la microcirculación sanguínea)”. Por otra parte, la grasa que está asociada a los ácidos grasos libres de la diabetes se acumula en el corazón y forma una verdadera ‘enfermedad de depósito’ que los cardiólogos denominan neocardiopatía diabética. Por tanto, “la relación diabetes e insuficiencia cardiaca es bidireccional”, explica el Dr. Iñaki Lekuona, jefe de Cardiología del Hospital de Galdakao, en Bizkaia, y uno de los moderadores de la mesa. En la misma línea, el Dr. Jódar reconoce que la relación de las dos enfermedades cuesta “el 70% de días perdidos, el 70% de los ingresos y el 70% de muertes debidas a la enfermedad cardiovascular; por eso, es algo en lo a los endocrinólogos nos interesa actuar”.