General   Fundación para la Diabetes
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Entrevistado
Olga Sanz Font

Olga Sanz Font

Psicóloga y Experta en terapia Infanto-Juvenil. Madrid, Sevilla.

Tema: Convivir con la diabetes; aspectos psicológicos de la enfermedad.
Categorías: Aspectos psicológicos
Fecha:

Olga Sanz Font, es Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Psicología Clínica y de la Salud por la misma universidad y Experta en Psicoterapia Infanto-Juvenil

Desde el año 2000, trabaja como psicóloga clínica en el ámbito privado atendiendo psicológicamente a personas con diabetes. 

Debutó con diabetes a los 23 años, especializándose profesionalmente en este campo a partir de su estancia como psicóloga en el Servicio de Endocrinología Pediátrica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid; donde actualmente sigue colaborando.

Ha presentado ponencias en congresos y simposios con temas como: “Aspectos sociales y psico-educativos del tratamiento de la diabetes”, “El niño con diabetes en diferentes edades.”, “La familia y el manejo de la diabetes”... Colabora regularmente con distintas entidades, entre ellas: la F.E.A.E.D, la Fundación para la Diabetes y la S.E.D, interviniendo como docente en diversas jornadas y seminarios como: “Curso práctico de diabetes para padres”, “Seminario práctico de psicología y diabetes para padres y adolescentes”, “Jornadas de atención psicológica a niños y adolescentes con diabetes”

 

  Hola Olga, mi pregunta es: ¿cómo saber cuándo tu hijo necesita ir al psicólogo?

Como norma general, podríamos decir que se aconseja la visita al psicólogo si ves algún cambio de comportamiento en tu hijo que interfiere de manera significativa en su/vuestra vida y que a pesar de haber intentado otras alternativas, no se ha resuelto el problema.

Algunos de los síntomas más frecuentes que se dan en los niños cuando existe algún problema psicológico son:
 

NIÑO EN EDAD PREESCOLAR

  • apatía y rehusar a comer
  • tristeza e irritabilidad (lloros y balanceos frecuentes)
  • retraso en el desarrollo

NIÑO EN EDAD ESCOLAR

  • características predominantes: la ansiedad y la tristeza
  • síntomas psicosomáticos (dolor de cabeza, dolor de estómago)
  • dificultades en el rendimiento escolar con falta de atención y pobre concentración
  • irritabilidad, aislamiento social e intolerancia a la frustración
  • sentimientos de baja autoestima
  • ideas de muerte (aunque no autolíticas)
  • suelen quejarse de aburrimiento y de pérdida de interés
  • suelen parecer tristes, sin vitalidad, ni energía
  Hola Olga, soy Carmen, tengo una niña de 8 años con diabetes y hace 2 que debutó, mi hijo mayor de 12 años está muy celoso porque su hermana reclama toda nuestra atención. La niña lleva bien la diabetes pero siempre necesita que esté encima para sentirse más segura, y claro el niño se siente desplazado. Mi hija es muy independiente, pero lo hace adrede para que su hermano se sienta mal. No sé cómo actuar, me preocupa que la niña lleve un buen control, pero descuido mucho a mi hijo.

Hola Carmen. Es frecuente que el hermano del niño con diabetes se sienta celoso porque los padres sienten que no les “necesita tanto” cuando realmente les necesita igual. Sería positivo que la atención fuera la misma hacia los dos hijos, con sus correspondientes castigos y premios, aunque os continuéis ocupando de la diabetes. Pasar una tarde especial, o hacer alguna actividad que sólo hagáis con el hermano sería muy positivo para él.

  Hola Olga, somos los papas de un niño con tres añitos, afectado de Diabetes tipo 1, y el peor problema se nos plantea muchas veces a la hora de comer, creo que el circo que montamos no es el correcto; ¿existen estrategias para este problema? Gracias.

Para contestaros de una manera más completa a vuestra pregunta, necesitaría saber en qué consiste ese “circo”. Pero de forma general, os diré que sería conveniente no darle excesiva importancia ante el niño, ya que esto lo puede utilizar cómo arma para llamar vuestra atención. Si el problema es que una vez puesta la insulina no quiere comer, la opción podría ser ponérsela después de la comida.

  Estimada Olga, soy una paciente de 19 años diabética desde hace 12 años. Yo quisiera saber cuánto afecta el estrés en el manejo de la enfermedad, ya que me controlo mucho con la insulina, la dieta y el ejercicio pero a veces siento que cuando estoy bajo mucho estrés es cuando se alteran los niveles de mi glucemia. Me han hablado de eso pero en realidad no sé hasta qué punto es cierto. Muchas Gracias! Att: Liliana

Hola Liliana. Sin duda alguna los factores emocionales influyen en los niveles de glucosa. Las emociones tanto positivas como negativas influyen, aunque en algunas personas más que en otras. No hay una vacuna para que no sintamos emociones, pero sería recomendable que en situaciones similares lo tuvieras en cuenta para tomar decisiones. Si esto ocurre de forma puntual no creo que sea necesaria la intervención de un psicólogo pero si consideras que esto afecta a tus niveles de glucemia de forma constante, sí habría que valorarlo de forma profesional puesto que existen técnicas psicológicas para afrontar ese tipo de situaciones.

  Hola, soy la mamá de un niño con diabetes de 7 años. Cuando la gente y los médicos dicen que mi hijo puede hacer una vida normal, no lo entiendo, ¿a qué le llaman NORMAL? Esa es mi pregunta: ¿A QUÉ LE LLAMAN HACER UNA VIDA NORMAL SI TIENE QUE DEPENDER DE POR VIDA DE LA INSULINA?

Yo utilizaría la palabra llevar una vida normalizada, ya que es cierto que ponerse insulina no es lo normal. Pero la clave es, que sí es posible que pueda llevar una vida como la de cualquier otra persona sin diabetes (trabajar, viajar, tener hijos, …) eso sí, hay que cuidarse.

  Nuestra hija va a cumplir 14 años a final de mes y es diabética tipo I desde junio del 2006. Es evidente que no podemos exigirle que su comportamiento y forma de razonar sea la de un adulto. No obstante, nuestra mayor duda es hasta qué grado debemos de mantener firmeza y rectitud a la hora de exigirle responsabilidad en el control de su enfermedad. He leído últimamente que un porcentaje elevado de diabéticos tipo I manifiestan algún grado de depresión y supongo que es importante alcanzar un equilibrio. Y ahí reside nuestra gran duda: ¿cómo se consigue el equilibrio?, ¿cómo sabes que no te está pasando o, por el contrario, te estás quedando corto? Evidentemente la teoría es muy fácil, pero la práctica, el día a día, no lo es tanto. Supongo, sólo supongo, que lo que hay que hacer en estos casos es hablar, hablar mucho, explicar, hacerle entender las cosas, evidentemente siempre por las buenas, de forma sosegada, etc. etc. No obstante, estaríamos muy agradecidos de recibir algún consejo al respecto por parte de un experto o alguna referencia de algún artículo "clave" que trate sobre el asunto en cuestión. Muchas gracias por anticipado y un cordial saludo, Juan Luis.

Estimados Padres:

Me gustaría comentaros varias cosas respecto a vuestra situación: en primer lugar, por el hecho de que vuestra hija tenga diabetes, no significa en absoluto que tenga por qué tener depresión, aunque sí es cierto que en la población con diabetes hay mayor porcentaje de depresión que en población sin diabetes pero, ¿por qué vivir adelantándose a algo que no es y que no tiene por qué ser?

En segundo lugar, supongo que las preguntas que os planteáis como padres, os las plantearíais igualmente aunque no tuviera diabetes. Sin duda alguna el diálogo es fundamental; para ello, es importante hacerle ver que puede confiar en vosotros y vosotros en ella, el diálogo no sólo debe estar centrado en la diabetes si no en cualquier otro ámbito de su vida. Es importante ya en esa edad, negociar con ella, y que ella participe a la toma de decisiones respecto a su tratamiento u otras cosas que le surjan en su vida.

  Buenos días. Siempre me pregunté cómo debemos advertir y educar a nuestros hijos con diabetes, sin cargarlos de negatividad, sin augurarles un futuro poco alentador, sobre comer sano, sobre los peligros del sedentarismo, sobre la comida basura,… Es cierto que tienen diabetes pero con el debido cuidado se puede vivir una buena vida plena. ¿Cómo podemos ser equilibrados y justos en este aspecto?

Desde luego que a pesar de tener diabetes, se puede tener una vida plena, con un futuro muy alentador, eso sí, hay que cuidarse. 

En cuanto a las advertencias y educación a los niños con diabetes, deben ser las mismas que para cualquier otro niño que no tenga diabetes, sólo que en este caso, se incluyen aspectos relacionados con la diabetes, pero el patrón educativo ha de ser él mismo. 

Comprendo cómo te sientes pero me gustaría decirte que mi experiencia me dice que los padres se suelen sentir mucho más angustiados y preocupados por la diabetes que los propios hijos en sí, que lo suelen vivir con más calma y normalidad.

  Buenos días Olga, mi pregunta va relacionada más con la pareja que con nuestro hijo diabético. Mi mujer y yo somos una piña ante el niño, sus cuidados en la diabetes, su educación, su tratamiento... pero sólo lo somos ante sus ojos, porque lo cierto es que sin quererlo, ante tanta responsabilidad, tantas dificultades que conlleva diariamente esta enfermedad, nos estamos distanciando muchísimo. Es como si no existiera entre nosotros nada más. Cada uno ve las cosas de una forma (me refiero al tema de los cuidados de la diabetes, implicaciones diarias, etc.) y no dejamos de echarnos en cara cosas. Tampoco es que discutamos demasiado, pero la relación se ha vuelto fría, siento que ya no somos felices. Y no quiero que sea culpa de la diabetes. Sería injusto cargarle con eso más a nuestro hijo, es cosa nuestra que no hemos sabido hacer frente a esta dificultad que la vida nos ha dado. Si tiene algún comentario al respecto se lo agradecería. Atentamente. Carlos. Bilbao.

Hola Carlos, lo que os ocurre a vosotros le ocurre con mucha frecuencia a los padres de niños con diabetes. Sería aconsejable que tratéis de buscar espacios para la pareja “aparcando” al niño en casa de algún amigo o familiar (de manera puntual) para charlar de otros temas. Por otro lado, es fundamental que al menos, a ojos de vuestro hijo, seáis coherentes y trabajéis en la misma dirección como padres intentando llegar a acuerdos entre vosotros cuando no esté el niño delante. 

Y tienes razón Carlos, la culpa no es exclusivamente de la diabetes, es posible que podría haber ocurrido algo parecido ante otra situación de vuestra vida.

  ¿Una terapia psicológica me podría ayudar a conseguir tener más fuerza de voluntad y así evitar que coma lo que no debo? Gracias. Soy una adolescente de 16 años y no consigo superar este tema. No sé si es ansiedad o querer comer lo que no debo, pero después de comer me siento muy mal por haber comido algo que sé que es malo para mi salud y por encima no haber tenido fuerza de voluntad para evitarlo. Esta situación la vivo varias veces al día y me siento fatal, triste, con rabia, siento que me hago daño a mí misma, pero no consigo resolverlo. Creo que me está cambiando hasta mi forma de ser. Me estoy planteando ir a un psicólogo, pero me da vergüenza decírselo a mis padres. ¿Podría aconsejarme algo? Gracias.

Lo primero de todo decirte que pedir ayuda es un síntoma de fortaleza y no de debilidad. Creo que sería conveniente que solicites ayuda de un especialista (psicólogo). Si perteneces a alguna asociación quizá allí te puedan informar. No lo dejes pasar. Ánimo y mucha suerte.

  Tengo un niño de 4 años que debutó a los dos años y medio. El otro día me hizo un comentario sobre que en su clase había un niño más especial que él y a mi pregunta de si él era especial, me dijo: "sí, claro, porque soy diabético". Además de eso no le gusta ir a los cumpleaños, aunque eso no sé bien si es por timidez o por lo que me dijo un día: "es que luego comen tarta con azúcar y yo no puedo". Entiendo que es normal que él se sienta diferente, porque hay cosas especiales en su día a día, pero ¿cuál es la señal de alarma ante la que nos tenemos que plantear si necesita algún tipo de atención psicológica, adicional a las explicaciones que les podemos dar sus padres? Muchas gracias.

Sería conveniente recalcarle que claro que es especial, muy especial, pero no por el hecho de tener diabetes si no por ser él, único en el mundo, pero a la vez tan especial como lo son los demás. 

Ten en cuenta que para un niño es muy importante el valor emocional de participar junto con otros niños, por lo que te recomendaría, si me lo permites, que trates de que lleve una vida lo más normalizada posible animándole a asistir a los cumpleaños; consultando con su endocrino la posibilidad de que tome algo de tarta (si le gusta). Si ves que a pesar de ello mantiene la misma actitud sería conveniente consultarlo con un psicólogo.

  Buenos días Olga, nuestro hijo de 11 años come a escondidas. Unos amigos nos comentan que esto es habitual en niños con diabetes, ¿es así?, ¿por qué lo hacen? No creemos que sea por hambre... ¿Cómo debemos actuar? Gracias de antemano. Espero que nos pueda responder, estamos preocupados.

Buenos días, quisiera preguntaros ¿qué es lo que suele comer en esas circunstancias?, supongo que come lo menos recomendable para la diabetes. Las transgresiones con la alimentación son frecuentes en las personas con diabetes porque es ahí donde encuentran la limitación. No paséis por alto lo que está ocurriendo pero tampoco os enfadéis con él. Buscar un momento adecuado para plantearle la situación facilitando que sea él mismo quien lo cuente. Decirle que le comprendéis, que sabéis que no es fácil no comer todo cuanto uno desea cuando desea, pero que puede confiar en vosotros para contarlo cuando esto ocurra. Es importante que entre todos busquéis soluciones… como, por ejemplo, que coma pero limitando la cantidad o comiendo aquello en ocasiones especiales.

  Estimada Olga, quisiera hacerle varias preguntas sobre un mismo tema. Por un lado preguntarle si es más frecuente la bulimia en las adolescentes con diabetes que en las no diabéticas. Por otro lado, decirle que "sospechamos" que nuestra hija tiene bulimia. Ante esta situación, ¿qué pasos hemos de seguir? Evidentemente la estamos vigilando más de cerca, pero es difícil. No queremos que note nuestra vigilancia y no sabemos si hablarlo con ella. Tiene 14 años y nos da miedo que si le decimos lo que sospechamos se aleje aún más de nosotros y sea peor. ¿Qué pasos nos recomienda que sigamos? Muchas gracias por su respuesta y por la oportunidad que nos brindan para poder preguntarles. Atentamente, María.

Estimada María, recientes estudios concluyen que, entre las mujeres jóvenes con diabetes tipo 1, los Trastornos de Alimentación, es dos veces más frecuente que entre la población sin diabetes, debido a que las personas con diabetes siempre deben tener presente las restricciones en la comida, tanto en la cantidad como en el tipo. Generalmente las personas que padecen bulimia lo llevan en secreto, pues se sienten culpables por estar haciendo algo nocivo para su salud.

Respecto a vuestra hija, dejaría de “vigilar” y hablaría con ella, con calma, diciéndole que estáis preocupados por ella y que queréis ayudarla a buscar una solución. Aunque no lo transmita, ella es la que lo está pasando realmente mal, hacerle ver que estáis de su lado y que no tiene de qué avergonzarse. En este caso os recomendaría buscar la ayuda de un profesional.

  Hola, soy colombiana, mi hijo tiene 13 años y debutó con diabetes a los 9 años, actualmente está un poco reacio a la insulina aunque se la coloca todos los días y está manejando niveles adecuados. ¿Cómo debo manejar esta situación puesto que esta en la etapa de la pre-adolescencia?

En primer lugar, hay que averiguar por qué es reacio a la insulina: ¿porque le duele? ¿acaso es porque coincide con la hora que juega al fútbol o alguna otra cosa que le gusta especialmente? ¿porque sabe que te preocupas? Si tiene buenas glucemias y siempre se acaba poniendo la insulina, no le daría mayor importancia.

  Mi hija nunca tiene hambre, cuando la obligo a comer su dieta llora y dice que no entiende que no le apetezca nada comer que piensa que tiene algún trastorno alimentario, ¿es habitual esta falta de apetito en los adolescentes o por el contrario indica como ella dice algún problema con la alimentación? Es diabética tipo ? (Tipo 1 o MODY) y tiene 13 años. GRACIAS DE ANTEMANO. ESTUPENDO EL FIN DE SEMANA DE LAS ÚLTIMAS JORNADAS EN MADRID PARA ADOLESCENTES..

Muchas gracias.

Es importante que acudáis a un profesional que valore la situación. Si su endocrino descarta que la falta de apetito sea de origen físico, tal vez se trate de un problema de tipo psicológico, para lo cual deberías solicitar ayuda profesional.

  Hace poco nos confirmaron que mi hija es diabética, ¿qué hago ahora? Tiene 20 años, no sé qué comportamiento asumir, es una chica muy ocupada e independiente, vive en un entorno distinto al mío, ¿debo hablar con su núcleo de amigos, sin que afecte su susceptibilidad?, ¿cómo ayudo? Pienso que ella no asume su estado de ahora, no le da importancia y evita conversar de ello, por favor ayuda...

Comprendo tu preocupación pero la cuestión es saber cómo lo lleva ella; si se cuida y continua haciendo su vida con normalidad no es necesario que intervengas de ninguna manera en especial, a esa edad debe ser ella quién hable con sus amigos. El mejor comportamiento que podrías asumir es el de decirle que si necesita algo, estás a su lado para ayudarle en lo que requiera.

  ¿Cómo hacer para que pierdan el miedo a pincharse solos los niños/as?

La mayoría de niños con diabetes de más de 8 ó 9 años de edad, se pinchan solos.

Habría que saber por qué le da miedo pincharse sólo: ¿Porque le duele? ¿Porque cree que no lo hará bien?

Una manera de ayudarle podría ser que te viera pincharte a ti (sin insulina, claro) y que vea que lo haces con tranquilidad y sin darle importancia puesto que los padres sois modelos para los hijos. Comenzaría enseñándole a pincharse en las zonas que le resulten más sencillas (brazos, tripa); ayudándole hasta que lo haga él sólo, como, por ejemplo, colocando tu mano sobre la suya cuando se pincha.

  ¿Cómo podemos evitar, o mejor dicho, responder, cuando alguien le dice a mi niña de 6 años, “pobrecita”, por su diabetes? Es como que le tienen lastima, ella tiene una vida normal, con sus cuidados claro, pero no lo considero una discapacidad.

Por experiencia te digo que controlar ese tipo de cometarios que vienen “de fuera” es complicado, pero piensa que quien más influye en ella es su entorno más cercano (como sus padres) y es ahí donde es fundamental transmitirle que es una niña como cualquier otra niña que no tiene diabetes.

  Hola soy Nancy, de Venezuela, mi hijo de 12 años, padece diabetes desde hace tres años. Él se deprime mucho cuando le hago su dieta estricta porque se queda con hambre, ¿qué debo hacer para que cumpla su dieta sin problemas depresivos?

Hola Nancy. Este es un tema que tendrías que consultar con su endocrino porque, a no ser que tenga un problema de peso, tu hijo no tendría por qué quedarse con hambre. Hoy día no es necesario que las personas con diabetes hagan una dieta tan escrita puesto que las nuevas insulinas permiten mayor flexibilidad en el tratamiento.

  ¿Cuáles son los aspectos psicológicos que hay que reforzar en los pacientes niños con diabetes?. Muchas gracias

Una de las mayores dificultades que se encuentran las personas con diabetes es el mantener la adhesión al tratamiento, ya que es un tratamiento indefinido en el tiempo. Por ello hay que trabajar la motivación, evitar los desgastes que conlleva una enfermedad crónica. Los aspectos a reforzar dependen de la edad de la persona, pero en general serán todos aquellos que vayan encaminados al buen control: hacerse controles, cuidar la alimentación, ponerse insulina, etc.

  Tengo 12 años y me avergüenzo de mi condición. Quisiera saber cómo puedo decirle a mis amigos que tengo diabetes o cómo contesto las preguntas que me hacen al respecto. Gracias.

Mira hay una frase que en ocasiones digo en mis presentaciones y que creo que te puede ayudar: "La experiencia muestra que cuando los demás saben lo que es la diabetes, lejos de ver a la persona con diabetes como a alguien diferente, harán lo posible por echarle una mano”. ¿Qué pensarías tú si un amigo te dice que tienes diabetes? Probamente nada malo, entonces, ¿qué te hace pensar que ellos reaccionarían mal? Es poco probable que eso te ocurra y si fuera así entonces es a ti a quien no te merece la pena tenerlo como amigo/a.

  ¿Como evitar las ganas de tirar la dieta por la borda, dejar el ejercicio físico obligado y vivir como las demás personas de tu edad, sin un medidor de glucosa y un boli de insulina siempre contigo?

Es muy posible llevar contigo un medidor de glucosa, ponerte insulina y tener una vida satisfactoria. Por otro lado, es normal que las personas con diabetes a veces nos “hartemos” teniendo ganas de “tirar la toalla” pero nunca debemos descuidarnos del todo puesto que la diabetes va a seguir ahí. Te recomendaría que lo consultaras con un psicólogo.

  Hola, mi nombre es Claudia, soy mamá de Sebastián, 13 años y medio, debutó a los 5. Estamos atravesando un momento muy malo, ya que no quiere hacerse cargo de su enfermedad, no se controla como debería, no se quiere poner la insulina ultrarrápida para cubrir las comidas, y menos quiere tener control en las comidas, está excedido de peso, no quiere hacer actividad física. Ya hicimos cuatro intentos para llevarlo a un psicólogo, pero no colabora en nada, entonces los cuatro me han dicho lo mismo, que si él se cierra no podemos hacer nada. No quiere saber nada de su enfermedad, yo le envío notas, me agregué en un foro de diabetes, quise integrarlo y nada, no quiso hacer el campamento tampoco, yo busco por todos los medios el querer ayudarlo, pero él se niega a esa ayuda, he intentado cambios de actitudes por mi parte, fui sobreprotectora, exigente, permisiva, ahora estoy en la actitud, que lo dejo hacer lo que quiere, y lo que él quiere es hacer nada. Le agradecería infinitamente doctora, si me dice ¿qué hago???? o ¿cómo hacerle entender que necesita ayuda de un profesional para que pueda sobrellevar esto que le tocó? Desde ya muchas. Gracias por este espacio y los felicito y agradezco que nos ayuden a ayudar a nuestros hijos!! Claudia de Buenos Aires. Argentina.

Hola Claudia. Comprendo que estés preocupada por la actitud de Sebastián. Yo intentaría algunas cosas: es importante que no le dejes “hacer lo que quiere” puesto que aún necesita que sus padres le pongáis límites y le guiéis. Él aún no tiene suficiente madurez para tomar toda la responsabilidad del tratamiento y menos, en las condiciones en que se encuentra. Como Sebastián es menor de edad, hay determinadas circunstancias en las que tiene que ser obligatorio que cumpla, como por ejemplo el ponerse la insulina. Por otro lado, sería positivo saber qué cosas son las que le motivan, cuáles son sus deseos, qué le gusta hacer, etc, para utilizarlo en beneficio de su control. Sé que es complicado, que es una edad difícil y que es necesaria mucha paciencia, pero si siente que “abandonáis” se sentirá abandonado. Ánimo y suerte.

  Buenas tardes, soy la mamá de Galo, que tiene 6 años, insulinodependiente desde los 18 meses, quisiera preguntarle si en general hay alguna pauta o "regla" a tener en cuenta a esta edad que me pueda servir para ayudarlo a sobrellevar la enfermedad y sobre todo que lo ayude a él para el día de mañana aceptar esta realidad, además de acompañarlo siempre como padres, muchas gracias Candela.

En general a esa edad suelen llevar la diabetes con relativa calma, te invito a que leas en la Web de La Fundación las características de cada edad que quizá esto te pueda orientar. 

“Aceptar la realidad” es un proceso que Galo ya esta viviendo y es importante que lo viva con la mayor tranquilidad y normalidad posible.

  Matías, diabético tipo uno de 9 años. ¿El dolor cuando su hermano de 6 años está comiendo algo que él no puede lo hará una persona resentida/enojada el día de mañana?

En absoluto tiene por qué ser una persona resentida/enojada por ese aspecto, lo que sí es conveniente es que evitéis excesivos contrastes dentro de la familia. En vuestro caso respecto a la comida, ten en cuenta que la persona con diabetes tiene que hacer un tipo de comida que en realidad es la más aconsejable para todos los miembros de la familia, por lo que procuraría que todos comierais lo mismo sin distinciones.

  Hola, mi nombre es Carolina. Tengo en este momento 14 años, ya casi 15; y debuté con la diabetes a los 11 años. A pesar de que todavía era prácticamente una niña, entendía la situación a la perfección, para mí fue muy difícil a pesar de que mis papás ni lo notaban, yo parecía que lo tomaba normalmente, pero nadie sabía (ni nadie sabe aún) que yo estaba destrozada y que me quería morir. En este momento, estoy bien y creo que ya me acostumbré, pero hay veces en las que incluso he llorado porque siento que soy un peso para mis papás por los medicamentos, siento que soy diferente, y siento que no soy feliz. Aparte de eso, mis papás son muy sobreprotectores y a pesar de que lo hacen porque me quieren, no me gusta para nada, ya que me siento ahogada y no siento que soy libre. Me gustaría encontrar la forma de hacerle saber a mis papás de que yo me se autocontrolar y también encontrar el ánimo para no sentir lo que siento ahora, claro que el único ánimo verdadero sería el día que digan que la diabetes ya tienes una cura... Gracias por tener en cuenta mi mensaje.

Hola Carolina. Comprendo que te gustaría que te dieran la noticia de que la diabetes tiene cura, pero hoy por hoy hay que contar con los métodos que tenemos y que han mejorado notablemente en los últimos años, y créeme conozco gente con diabetes que es igual de feliz o infeliz que gente sin diabetes.

Si quieres que tus padres te den un poco de margen demuéstrales que pueden confiar en ti, dándoles motivos para apoyarse en esa confianza. 

En todo caso, Carolina, si no te sientes bien, háblalo con tus padres para que te ayuden a buscar la ayuda que necesitas.

  Olga, en nombre de todos los que trabajamos en la fundación, gracias por haber aceptado nuestra invitación a participar en esta sección. Han sido tantas las preguntas que hemos recibido que nos hemos visto obligados a realizar una selección de las más significativas. Sabemos que responder a este tipo de preguntas sin tener la suficiente información sobre cada caso particular no es fácil, pero tus respuestas seguro que sirven de gran ayuda y orientación a muchísimas personas. Gracias por dedicarnos tu tiempo y hasta pronto.