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Campamentos de verano y niños con diabetes

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Roque Cardona Por: Roque Cardona
Asesor en Diabetes Pediátrica de la Fundación para la Diabetes. Endocrinólogo pediátrico con dedicación preferente a diabetes en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
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La época de verano es ideal para que los niños con diabetes acudan a campamentos de verano. Estos campamentos son un lugar estupendo para que el niño se divierta y haga nuevos amigos. Los campamentos de verano pueden suponer también un momento de relax y desconexión de la diabetes para los padres y familiares.

Tanto los campamentos para niños con diabetes como los campamentos para niños que no tienen diabetes son buenas opciones.

Los campamentos para niños con diabetes pueden ayudar a los niños a normalizar el hecho de vivir con diabetes o fomentar aspectos del cuidado de la diabetes que por una razón u otra no hayan podido adquirirse hasta ahora (pincharse en la barriga, contar carbohidratos,...). De este modo, el campamento de verano puede convertirse en el lugar donde el niño adquiera su primer nivel de independencia de los padres.

¿Qué pueden esperar los niños de un campamento de verano?

Ante todo hay que tener presente que el niño acude al campamento durante su periodo de vacaciones, por tanto, lo lógico es que el objetivo prioritario del campamento es la diversión para que el niño lo pase bien y se entretenga.

Durante los campamentos se desarrollan actividades al tiempo libre y en contacto con la naturaleza. Hay campamentos que suelen centrarse más en actividades al aire libre y en la naturaleza (con juegos, caminatas, escalada,…) y otros campamentos que suelen centrarse más en actividades deportivas propiamente dichas (fútbol, baloncesto, vela,…). Es importante que las familias pregunten antes de apuntar a su hijo al campamento el tipo de actividades que se realizan para que el niño pueda valorar si cumple sus expectativas y tenerlo también en cuenta de cara a ajustar la pauta.

El objetivo secundario de los campamentos de verano es el refuerzo de la educación en diabetes. En los campamentos siempre hay oportunidades para encontrar momentos de aprendizaje práctico. Además el contar con la posibilidad de convivir con otros jóvenes afectos de diabetes abre la oportunidad a que niños que son menos competentes en el manejo de su diabetes puedan ser ayudados por otros más competentes, aumentando así su confianza y mejorando su autoestima.

¿Qué pueden esperar los padres de un campamento de verano?

La diabetes requiere una atención permanente que muchas veces puede condicionar un deterioro importante de la calidad de vida. La atención a los niveles de glucosa mediante autocontroles de glucemia capilar o mediante la observación de un monitor continuo, las inyecciones de insulina o el manejo de la bomba, el contaje de hidratos de carbono en una comida, la atención a las subidas y bajadas de azúcar, las modificaciones de la dosis en relación al ejercicio, el control de la glucemia durante la noche… suponen una carga importante para los padres que tienen que sobrellevar obligatoriamente en el día a día. Es por ello que un paréntesis en esta carga de cuidados es muchas veces deseable y hasta necesario para que los padres puedan también destinar un periodo de relax a ellos mismos sin tener que estar todo el día pendientes de las atenciones continuas que implica la diabetes.

Los campamentos que se organizan en España cuentan con un equipo de profesionales sobradamente preparados (médicos, enfermeras, dietistas, psicólogos) que velan por el bienestar de los niños durante esos días.

¿Qué pautas debo seguir en relación al control glucémico de mi hijo de cara a los campamentos de verano?

El objetivo de los campamentos de verano es que el niño lo pase bien. No es un objetivo esperar que el control glucémico mejore en el caso que el niño tenga un mal control glucémico habitualmente. Así pues, por lo general, será necesario disminuir la cantidad de insulina ya que los campamentos suponen por lo general un aumento de la cantidad del ejercicio físico habitual. El equipo de profesionales sanitarios del campamento podrá valorar la pauta de su hijo y ajustará su pauta habitual de insulina de la forma más conveniente.

En el caso de campamentos para niños que no tienen diabetes un buen punto de partida podría ser disminuir la dosis de insulina basal un 30% aproximadamente. De todas formas, recomendamos que consulte con el equipo que atiende a su hijo la forma más conveniente para proceder en cada situación particular.

Igualmente es importante que el endocrinólogo que atiende a su hijo realice un pequeño informe con la pauta habitual especificando las circunstancias clínicas especiales que pueda presentar ese niño con objeto de que el equipo sanitario del campamento pueda estar prevenido. Muchas veces las propias asociaciones cuentan con un modelo que facilita al endocrino la información que ha de adjuntar.

¿Dónde puedo acudir si deseo que mi hijo vaya de campamentos?

En cualquier caso es importante que se dirija a la Asociación de Personas con Diabetes de la región donde vive. Puedes consultar aquí el listado de la asociaciones de personas con diabetes de nuestro país.

Los campamentos de verano en España se organizan en distintas provincias y duran entre 7-13 días dependiendo de la asociación que los organice. La mayor parte de los campamentos suele tener un coste asociado.

A la finalización de los campamentos los niños vuelven a casa con un montón de recuerdos de momentos felices, con nuevos amigos y un mejor conocimiento de ellos mismos y de su diabetes. Esta combinación positiva resulta beneficiosa y prepara al niño para los muchos desafíos que supone vivir el día a día con diabetes.

Os facilitamos también un enlace al listado de campamentos internacionales para niños con diabetes, que ha publicado la Asociación de Diabéticos de Madrid en su web.

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