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Prevención de la diabetes tipo 2. La alimentación en Navidad

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Serafín Murillo Por: Serafín Murillo
Asesor en Nutrición y Deporte de la Fundación para la Diabetes. Dietista-Nutricionista e Investigador del CIBERDEM (Hospital Clínic de Barcelona).
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Es bien conocido y ampliamente demostrado por muchas investigaciones que una alimentación saludable es una de las bases para la prevención de muchas enfermedades a lo largo de la vida. Entre estas enfermedades una de ellas es, sin duda alguna, la diabetes tipo 2.

En su desarrollo y evolución se han podido identificar algunos factores claramente implicados. Algunos de ellos no se pueden modificar, como la edad o la predisposición genética de cada individuo a padecerla. Por tanto, la tarea preventiva se debe centrar en aquellos factores modificables, como son el seguir un estilo de vida sedentario o el consumo de alimentos poco saludables.

Además, un factor clave para evitar o retrasar lo máximo posible la aparición de diabetes a lo largo de la vida será el mantenimiento de un peso corporal estable y cercano a la normalidad. Especialmente importante evitar el exceso de peso que se localiza a nivel abdominal, pues incrementa en mayor medida la probabilidad de que en el futuro aparezca diabetes y otras muchas alteraciones metabólicas. Esto sucede incluso en personas sin obesidad pero con un ligero sobrepeso que se localiza en la zona central del organismo.
 

Por tanto, y teniendo en cuenta toda esta información, debemos insistir en la importancia que tiene evitar esos pequeños incrementos de peso que se suceden durante algunas épocas del año, como el periodo navideño.

Pequeñas ganancias de peso podrían ser la base para la aparición de diabetes en aquellas personas que ya poseen un peso por encima del recomendado.

El incremento de peso en estos días festivos puede ser importante en algunos casos, teniendo en cuenta que se trata de un periodo relativamente corto de tiempo. Así, algunas encuestas indican aumentos de peso del orden de hasta 2 a 4 kg, lo cual parece algo prácticamente imposible para un periodo de solamente 2 a 3 semanas de duración. No obstante, cabe preguntarse: ¿es posible mantener el peso bajo control durante las Navidades? La respuesta es SÍ.

En un estudio publicado en 2013 en la revista Nutrición Hospitalaria se comprobó como en aquellas personas que controlan su alimentación durante el periodo navideño solamente aumentaron su peso en 0,29 kg. El impacto fue mucho menor que los 0,69 kg que se aumentaron durante el periodo estival. Los resultados de este estudio sirven para demostrar que aquellas personas que siguen una alimentación equilibrada y controlada pueden mantener su peso con pocas alteraciones a pesar de una serie de comidas festivas fuera de lo habitual.

A pesar de ello, también sabemos que durante las celebraciones navideñas se dan lugar un gran número de situaciones en las que se puede alterar notablemente el equilibrio nutricional deseable, especialmente con alimentos de una elevada concentración de energía, con un exceso de azúcares, grasas poco saludables y alcohol. Los hábitos alimentarios cambian de forma drástica respecto a los habituales, pasando a un tipo de alimentación basada en alimentos de mayor concentración de energía y con nutrientes menos saludables.

Los datos recogidos por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sobre el consumo de alimentos en 2014 muestran como la lista de la compra se modifica de forma clara durante este periodo en los hogares españoles. Así, se compra una mayor cantidad de carne, especialmente ternera, cordero y carnes transformadas, se aumenta el consumo de pescado, llegándose a duplicar las compras de marisco y suben también las compras de todo tipo de bebidas alcohólicas, especialmente vinos espumosos, cava y sidra. Además, se añaden alimentos poco habituales durante el resto del año, como turrones, polvorones o mazapanes, los cuales se caracterizan por su elevado valor energético gracias a su alta concentración de azúcares y grasas.

Por si fuera poco, durante la época navideña se produce una reducción importante del consumo de frutas y verduras, lo cual ayuda a desequilibrar algo más la alimentación.

Parece claro que ante la imposibilidad a renunciar a estos extras navideños solamente cabe la alternativa de planear un buen menú navideño con antelación manteniendo una alimentación lo más adecuada posible el resto de días para conseguir que el incremento de peso sea el menor posible.

Finalmente no olvidar evitar el sedentarismo, pues es uno de las mejores estrategias no solamente para combatir la aparición de diabetes sino para tener una mayor y mejor calidad de vida.

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