General   Fundación para la Diabetes

Diabetes y días de enfermedad en niños y adolescentes

Compartir: 
Roque Cardona Por: Roque Cardona
Asesor en Diabetes Pediátrica de la Fundación para la Diabetes. Endocrinólogo pediátrico con dedicación preferente a diabetes en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
Fecha:

Las infecciones comunes como los resfriados o las gastroenteritis son relativamente frecuentes en niños y adolescentes en edad escolar. Se trata de un proceso natural ya que durante los primeros años de la vida, el cuerpo humano entra en contacto progresivamente con distintos agentes infecciosos y así progresivamente se va constituyendo la protección que el sistema inmune nos ofrece.

Tener una enfermedad infecciosa puede en ocasiones complicar el manejo de la diabetes de un niño o de un adolescente.

Diabetes y días de enfermedad en niños y adolescentesPor una parte, durante una infección el cuerpo humano necesita producir hormonas que nos ayudan a combatir la infección pero que tienen la contraprestación de que aumentan la glucosa en sangre. Como consecuencia, durante los días de enfermedad existe casi siempre un aumento de las necesidades de insulina.

Por otra parte, es frecuente que determinadas enfermedades infecciosas condicionen vómitos, diarreas y rechazo de la alimentación y la tendencia a que pueda disminuir la glucemia.

El equilibrio entre estos dos aspectos es a menudo complicado, por ello desde la Fundación para la Diabetes os ofrecemos estas sencillas normas para que los días de enfermedad no compliquen el control glucémico.

1. Nunca omitir la insulina

Las personas con diabetes no pueden vivir sin insulina. Durante los días de enfermedad además las necesidades de insulina suelen estar incrementadas. Si la ingesta disminuye, es posible que sea necesario administrar solamente la insulina basal. En el caso de fiebre, se estima que las necesidades de insulina pueden aumentar hasta un 80%.

En niños con bomba de insulina este factor puede ser fácilmente manejado con aumentos de las basales temporales. En niños con múltiples dosis de insulina, lo más útil puede ser mantener la misma dosis o aumentarla ligeramente y ajustar los bolus en función de la ingesta.

En caso de glucemia por encima de los objetivos recomendados puede ser necesaria la administración de correcciones frecuentes con insulina de acción rápida según el factor de sensibilidad que el equipo de diabetes de su hijo haya recomendado. Conviene consultar al equipo sanitario al respecto.

2. Hidratación frecuente

La deshidratación puede complicar el estado metabólico de las niños con diabetes que están padeciendo una enfermedad infecciosa, especialmente cuando la glucemia es alta y aparecen cuerpos cetónicos, por lo que es conveniente mantener una buena hidratación. En este sentido lo más recomendable suelen ser las soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacias cuando la glucemia está alta. En el caso de que la glucemia descienda pueden ser necesarias soluciones azucaradas (Aquarius, Coca-Cola,…).

3. Cuerpos cetónicos

Se deben medir los cuerpos cetónicos si la glucemia sobrepasa los 250 mg/dl de forma mantenida. La medición de cuerpos cetónicos puede hacerse en orina o en sangre mediante el uso de determinados medidores especiales. Recomendamos consultar al equipo sanitario sobre la medición de cuerpos cetónicos.

4. Medicamentos

Las personas con diabetes pueden consumir medicamentos para tratar las infecciones al igual que las personas que no tienen diabetes. Es importante prestar atención a los excipientes de los medicamentos ya que algunos contienen glucosa o sacarosa (no obstante, en este caso es más probable que aumente la glucemia por la propia infección que por las pequeñas cantidades de azúcar que contienen los fármacos).

5. Minidosis de glucagón

Cuando la ingesta está comprometida (vómitos) y se produce una hipoglucemia, una forma de tratar esta hipoglucemia puede ser mediante mini-dosis de glucagón. Se trata de administrar cada 15 minutos pequeñas dosis de glucagón a través de una jeringa para que ayuden a mantener la glucemia. Para ello, el glucagón ha de reconstituirse siguiendo las instrucciones del medicamento y administrar en una jeringa convencional (de las que se utilizan para administra insulina) las unidades correspondientes en función de la edad del niño:

  • niños menores de 2 años: 2 unidades
  • niños de 2 a 6 años: 1 unidad por año de edad
  • niños mayores de 15 años: 15 unidades

6. Hospital

Ante una mala evolución, vómitos incoercibles, empeoramiento del estado general o aparición de signos de cetoacidosis diabética (vómitos, dolor abdominal, deshidratación, hiperventilación, somnolencia,…) se debe llevar al niño a su hospital de referencia.

Comenta este artículo. Nos gustaría conocer tu opinión.

La Fundación para la Diabetes no se hace responsable de las opiniones o manifestaciones vertidas en este apartado.