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  ¿Cómo hacer para que mi hijo colabore con los pinchazos?

Estimada amiga,

Es una gran pregunta, pero con muchas posibles respuestas. El problema es que aportas poca información por lo que me resulta difícil ser concreto.

Voy a entender que se trata de tu hijo/a y que es un niño pequeño… pongamos 4 o 5 años.

Lo primero que quiero decirte es que el inyectarle insulina no es algo negociable, por lo que al final hay que ponérsela.

Ciertamente cuando el adulto titubea ante esa situación, cuando se muestra inseguro o excesivamente tenso, el niño suele notarlo y lo que “interpreta” es que se trata de algo “malo” para él puesto que la forma que tiene el adulto de acercarse no es tranquila y segura. Por eso, lo primero que te sugeriría es que reflexiones sobre cómo te encuentras tú cuando se la vas a inyectar, ya que si la situación ha pasado a ser problemática, posiblemente estés también tensa.

Conviene, siempre que sea posible, que no sea la misma persona quien le pinche siempre. Si tienes cónyuge, el alternar es una buena idea para evitar que asocie a uno de los dos como “el malo, el que le hace daño”.

Por otro lado, conviene explicarle lo que va a pasar cuando le vayáis a pinchar. Es mejor darle las explicaciones cuando esté tranquilo y fuera de la situación, ya que cuando toca pinchar, las explicaciones no son vividas como tales sino como formas para convencerle de hacer algo que no quiere. Por ejemplo, antes de acostarse, es un buen momento porque los niños suelen estar cercanos a los padres y receptivos. En esos momentos explicarle: “Ya sabes que por la diabetes tenemos que pincharte. Sé que no te gusta, a nadie le gusta que le pinchen, pero es necesario. Entiendo que te duela un poco, pero ¿a que puedes soportarlo? Fíjate qué bien lo hiciste el otro día. A ver si mañana lo hacemos igual de bien”.

Observa que en ese párrafo, reconocemos que no es algo agradable, que incluso puede hacerle un poco de daño. Es importante que el sienta que somos conscientes de lo poco que le gusta. ¡A nadie le gusta que le pinchen! Además afirmamos que le creemos capaz de “llevarlo con dignidad” y que otras veces lo ha hecho fantásticamente.

Si al día siguiente se vuelve a resistir, puedes evocar esa conversación (que conviene que acabe en abrazo y muchos besos). Si se resiste un poco menos, es fundamental reconocer sus esfuerzos y confiar en que cada vez le resulte menos difícil.

Si no era esa la situación que planteabas, te invito a que vuelvas a preguntar aportando datos algo más concretos.

Un abrazo

Iñaki.

Fecha: 12/10/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).

  Mi hijo tiene 8 años y lleva desde los 3 años con diabetes, ahora empieza a tener una especie de TOC (Trastorno obsesivo compulsivo) repitiendo en voz baja todo lo que dice en voz alta, anda nervioso, creo que tiene ansiedad, y ayer mientras yo dormía comió a escondidas y luego se autopinchó lo que le pareció, no se acordaba ni de la dosis de insulina que se metió. Solo se acordaba de que se pinchó en la barriga y a la hora en el brazo. Me puso súper nerviosa, nunca había hecho eso. Está siempre obsesionado con la comida, quiere comer todo el tiempo, dice que le duele la cabeza para mirársela y comer... Pasa por una panadería y lo quiere todo... A la hora de comer (porque entre horas no le dejamos) come como si fuera la última cena... ufff. Lo que más me preocupa es eso, "su obsesión por la comida".

Estimada amiga,

Por lo que comentas creo que es el momento de pedir ayuda externa. No porque sea grave (cosa que desconozco) pero sí creo que presenta comportamientos susceptibles de que las evalúe un especialista.

No conozco a ningún colega en tu ciudad pero, si puede ser, localiza a alguno que conozca algo el mundo de la diabetes. No es imprescindible, pero conveniente. Sobre todo tiene que ser alguien de tu confianza y especialista en niños.

Si no conocieras a ninguno, te sugiero que hables con el orientador de su colegio. A veces, los orientadores tienen una relación de psicólogos de confianza.

En caso de que esta respuesta no te sea útil,  por favor, házmelo saber para que busquemos otra solución.

Un saludo.

Fecha: 19/09/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).

  Hola, soy diabético tipo 1 desde hace 5 años, me gustaría saber cómo o de qué manera puedo quitarme las ganas de comer dulce, ya que no puedo y por ello tengo una diabetes descontrolada... Gracias.

Hola amigo,
Eso que dices que te ocurre es bastante frecuente entre las personas con diabetes. Se basa en el fenómeno de que lo prohíbo, atrae. Cuanto más prohibido lo tengas, más deseos tendrás de alcanzarlo.
Ciertamente la cuestión se complica cuando uno no se lo cuenta a nadie de su entorno cercano porque conoce la respuesta: “ya sabes que no puedes”. Ciertamente lo sabe, pero es difícil tener siempre la fuerza de voluntad para no comer, así que con determinada frecuencia, “sucumbe” a la tentación. Cuando eso ocurre, uno se siente aún peor: además de sentir que no tiene fuerza de voluntad, encima se siente culpable por transgredir la “norma”.
Si te ocurre algo parecido a esto, mi sugerencia es la de que se lo expongas a alguien de tu confianza (familiar, enfermera, amigo…). Que le digas lo difícil que, a veces, te resulta controlarte. Que le pides la siguiente ayuda: Cada vez que comas algo que tú tienes prohibido, se lo vas a contar. Él/ella sólo debe hacer acuse de recibo (no juzgarte).
Además convendría que lo hablaras con tu médico (o enfermera) y que le plantearas que un día a la semana vas a comer dulce (pero medido y controlado) y que necesitas estudiar con él cómo corregir con insulina  y en qué momento es más controlable. Créeme, no es lo mismo tener en la cabeza “NUNCA MÁS PODRÉ COMER ESO” a tener: “Me tengo que esperar hasta el sábado”.
Otra de las cosas que te sugiero que hagas es que, durante dos semanas, lleves un registro de lo que comes (“extraoficialmente”). A veces se infravalora o se sobrevalora lo que se está comiendo y es conveniente saber la dimensión objetiva del “problema” para saber qué tipo de soluciones exige.
En fin, lo que no creo que debas hacer es guardártelo en secreto para ti mismo ya que lo que no se comparte, pesa mucho más.
Un abrazo y suerte.

Fecha: 14/09/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).

  Hace unos días mi hijo tuvo una bajada que no detectó. De hecho se dio cuenta su hermano. Nos asustamos mucho y desde entonces no puedo dejar de pensar o mejor dicho de sentir que le puede pasar otra vez y no estar nosotros para socorrerlo. ¿Cómo podemos superar estos sentimientos?

Ciertamente el susto ha tenido que ser grande. Es una reacción muy habitual, sobre todo si se trata de padres ya que al propio hecho de la hipoglucemia se le añade la responsabilidad del cuidado.

Desconozco muchos datos que me parecen relevantes tales como edad del hijo, tiempo de evolución, frecuencia de hipoglucemias, si perdió o no el conocimiento, si fue mientras dormía, etc.

Voy a pensar que no son frecuentes las hipoglucemias graves en vuestro hijo y que por eso os habéis asustado tanto. Si es así, posiblemente hayáis caído en el “y si…”. Me refiero a esto:

“¿Y si se acuesta por debajo de 200?

¿Y si por no mirarle la glucosa a las tres de la mañana no me percato de que está bajando?

¿Y si tiene una hipoglucemia?

¿Y si el niño no percibe que la está teniendo?

¿Y si baja tanto el azúcar que pierde el conocimiento?

¿Y si no nos damos cuenta de que lo ha perdido?

¿Y si por la mañana…?

Si te ves identificada en esta secuencia debes saber que, ciertamente nadie te puede asegurar al cien por cien que no le vaya a volver a pasar, fundamentalmente porque no se puede adivinar el futuro. Sin embargo, debes intentar pensar racionalmente y hacerte preguntas de este tipo:

-¿Cuántas veces le ha sucedido?

-¿Cuántas noches NO le ha sucedido?

-¿Por qué no le ha sucedido?

-¿Qué puedo hacer para prevenir?

Esta última pregunta tiene un poco más de miga ya que la respuesta es múltiple y no siempre adecuada. Por ejemplo, podéis medirle la glucosa justo antes de acostarse, podéis estudiar el perfil solicitando que le pongan en la consulta un medidor continuo durante unos días, podéis hacer una determinación glucémica a media noche,… La que no conviene es la de estar toda la noche en vela o dormir con él por si acaso. A veces es lo que pide el cuerpo, pero el perjuicio es mucho mayor que el beneficio: Todos perdéis calidad de vida.

A las hipoglucemias hay que tenerles el miedo justo que te permita prevenirlas (en el mayor número posible). Un miedo más intenso repercute seriamente ya que las convierte en el centro de la vida familiar (y eso no es bueno).

Solo puedo deciros que todos hemos tenido algún susto y hemos salido airosos, que necesitáis cierto tiempo para que el miedo se disipe. Mientras tanto preguntaros qué más podéis hacer y que no suponga un precio excesivo y pensar que, en diabetes, conviene aprender a tolerar cierto grado de incertidumbre.

Un abrazo,

Iñaki

Fecha: 26/06/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).

  Tengo diabetes tipo 2, estoy muy obesa y no soy capaz de controlarla, ni bajar de peso. Me duelen los pies y empiezo a caminar mal, eso me desespera y no deseo salir de casa... Estoy muy deprimida.

Estimada amiga.

Creo que tienes mucho ganado porque sabes cuál es el origen de tu tristeza.

Sin embargo el lamentarse no te va a ayudar. No está mal quejarse de vez en cuando, pero luego toca actuar para cambiar esa situación.

Si estás obesa seguramente será por tener hábitos inadecuados de alimentación. Posiblemente, si te paras a pensar en ellos te empezarás a agobiar por todo lo que hay que cambiar. Cuando eso ocurre, con frecuencia, uno se siente abrumado e incapaz de hacerlo (la meta está demasiado lejos) por lo que se queda paralizado sin actuar y sintiéndose muy desgraciado.

Te sugiero que elijas dos pequeños objetivos respecto a la alimentación. Dos que sepas que no te ayudan al buen control pero que sientas que puedes cambiarlos sin demasiado esfuerzo. Una vez elegidos, coméntalos con tu enfermera: "Voy a empezar por cambiar esto y esto otro". Seguramente pensarás que son pasos tan pequeños que no te ayudarán a adelgazar. Sin embargo si tu situación actual es como me la imagino, posiblemente estés paralizada. El hecho de modificar algo, por pequeño que sea, en la dirección adecuada, supone iniciar el movimiento. Y sentirse capaz de cambiar algo motiva muchísimo.

Muchísima suerte.

Fecha: 23/06/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).

  Buenos días, tengo a mi mamá de 70 años con diabetes tipo 2 con insulina dependiente. Toda la línea genética de mujeres de mi familia son diabéticas, en el caso de mi mamá desde los 35 años. Ella no controla el tema de la alimentación, es diabetes crónica, y ahora también tiene un cambio de carácter importante. ¿Cómo se puede trabajar con ella? ¿Cómo puedo ayudarla?

Estimada amiga,

Posiblemente tu madre este pasando por un momento de desmotivación respecto a la diabetes. Se habla de Burnout fruto de tener una enfermedad crónica. Está relacionado con la idea de que, cualquier sacrificio o limitación que tenga que realizar por el hecho de tener diabetes no tiene como objetivo la curación, sino evitar el empeoramiento.

También suele afectar el hecho de que en diabetes dos más dos nunca suman cuatro (hay demasiadas variables que entran en juego). Eso, generalmente hace llegar a la conclusión de que, haga lo que haga, el buen control no depende de mí. Ante esa situación, la persona se desanima y se frustra.

Dicho todo eso creo que, la mejor manera de ayudar a tu madre es escucharle las quejas evitando expresiones como: "ya sabes que tienes que cuidarte", etc, que, aunque surgen del deseo de colaborar, suelen hacer que la persona se sienta cuestionada. Empezar con: "me imagino que tiene que resultar difícil...." o con "debe ser frustrante hacer esfuerzos para controlar la diabetes y que no resulten eficaces ..."

Lo segundo que hay que hacer es incrementar la educación diabetológica respecto a la alimentación. Es fundamental saber qué efecto tiene sobre la diabetes la dieta que sigue. En ese aspecto, no dudéis en solicitar ayuda de la enfermera que le atiende. Cuanto más conocimientos tenga, mayor será el control de la diabetes.

Mucha suerte,

Iñaki

Fecha: 16/06/2016 | Tema: Aspectos psicológicos | Experto: Iñaki Lorente. Asesor en el área de Psicología de la Fundación para la Diabetes. Psicólogo de la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI).