El Sahara-Maratón:
Un nuevo logro conseguido por David Jiménez, miembro de Diatlétic

 

Tal y como habíamos anunciado, David, un joven con diabetes miembro del equipo Diatlétic, participó el pasado 22 de febrero en la décima edición del Sahara-Marathon.

Además de superar el reto de correr los más de 42 km. por el desierto, David se embarcó en esta aventura con la intención de participar en un proyecto humanitario para ayudar al pueblo saharaui.

A su vuelta hemos tenido ocasión de hablar con él y nos ha contado su experiencia, cómo le fue en la carrera por el desierto, cómo ha sido convivir con familias locales, cómo viven los saharauis la diabetes...


A continuación la ENTREVISTA COMPLETA.

  David en el Sahara-Marathon
 

Entrevista a David Jiménez.
Por Fundación para la Diabetes.
Marzo de 2010.

   

Kelme

Kelme ha colaborado
con las equipaciones deportivas

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David, ¿Cómo surgió la idea de realizar la Maratón del Sahara y cuáles eran tus objetivos?
La idea surge tras terminar en el 2007 la aventurilla del Camino de Santiago Gallego corriendo, allí conocí a Teresa Lord y otros compañeros suyos (los cuales hacen una labor médico-humanitaria por y para la diabetes en el Sahara siempre que pueden) y escuchando sus experiencias dije “allí tengo que ir yo a vivirlo y a correr algún año” y así ha sido. Los objetivos, el de siempre, concienciar y demostrar que la diabetes y el deporte deben ser y son compatibles y aportar una pequeña ayuda al pueblo Saharaui que tanto lo necesita.
 
Cuéntanos cómo te has sentido corriendo en el desierto, ¿ha sido muy diferente a las otras maratones que has corrido?
Fue más dura, consumí el doble de suplementos que en anteriores maratones por asfalto. Te sientes más solo ya que no hay mucha gente y el paisaje es una inmensidad por los cuatro costados. Llegué más cansado, pero la recuperación fue mejor que otras veces, supongo que por la tipología del terreno, el clima y por supuesto la preparación física también cuenta, y mucho.
 
El Sahara-Marathon además tiene un trasfondo solidario con el pueblo saharaui. Los participantes realizáis labores humanitarias durante el tiempo que pasáis allí (del 19 al 26 de febrero). ¿Con qué tipo de dificultades te has encontrado en el desierto?, ¿Cómo está organizada la ayuda humanitaria?

El desierto y los campamentos de refugiados en concreto están plagados de dificultades: abastecimiento de agua, comida, medicamentos,... vamos, lo que se considera lo básico; aún así es increíble como el pueblo Saharaui no deja de sonreírte y brindarte lo poco que está a su alcance y eso les honra y les hace muy, muy especiales.

La organización y todos los participantes aportan su granito de arena (nunca mejor dicho) de varias maneras. Este año la campaña era ‘un corredor un botiquín’, pero me consta que todo el mundo aporta mucho más; solamente nosotros cuatro y gracias a la colaboración de los distintos patrocinadores (Asociación diabéticos de Leganés, ThyssenKrupp Accesibilidad, Escuela Europea de Futbol, Hospital Universitario Arnau de Vilanova, Kelme, los pueblos Barrado y Candelario, el I.E.S de Lago, numerosos particulares y como siempre la Fundación para la Diabetes) hemos logrado llevar dos maletas de medicamentos, numerosos juguetes, 200 equipaciones de futbol para niños, material deportivo variado, 300 kg de pasta, ropa…

 
Os habéis alojado en los campamentos de refugiados saharauis. Cuéntanos tu experiencia conviviendo con estas familias, ¿algún miembro tenía diabetes?
La convivencia con las familias de acogida ha sido muy especial, sobre todo porque como solicitamos, en Smara, la madre –Sarsora-, tenía diabetes y ha sido muy gratificante, aunque difícil ya que no hablaba castellano, el poder enseñarla entre Marta (endocrina) y yo algunas cosas de las que nosotros consideramos básicas sobre el tratamiento de la diabetes. Nos hacíamos los controles juntos, nos pinchábamos, comíamos, ¡uff! no sé, algo muy especial. Nos entendíamos por gestos, y si estaban los hijos o algún vecino eran los traductores improvisados de nuestras conversaciones, y todos hemos quedado satisfechos.
 
 
¿Como conviven las familias Saharauis con la diabetes? ¿Tienen algún tipo de educación diabetológica?
Bueno, pues tienen bastantes carencias, la verdad; tanto en educación, como en material diabetológico. El clima y su situación personal tampoco les acompaña. Los proyectos continuistas como el del doctor Cadórniga y su equipo, cuando visitan los campamentos, tienen que priorizar, y se dedican en cuerpo y alma, como cariñosamente digo yo, “a salvar vidas”. Y de verdad que es espectacular y admirable la labor que realizan, pero hace falta más, quizás formar a gente de allí, más ayuda, no sé…, y esto debería ser trabajo de mucha más gente, por no decir de tod@s.
 
Llevasteis material sanitario, ¿lo entregaste a alguna institución, hospital,…?, ¿de qué medios disponen allí las consultas y las personas con diabetes?
Lo entregamos en el hospital de Smara y en centros de salud pequeñitos que hay repartidos por los barrios. Como os podéis imaginar los medios y las condiciones son bastante justas allí, de hecho las mediciones a los pacientes que atendía Marta las realizábamos con mi glucómetro. Las tiras, la insulina, todo, es más bien escaso.
 
 
Cuéntanos las impresiones que has sacado de tu convivencia con el pueblo saharaui, tanto a nivel de la diabetes, como a nivel personal.

Las impresiones serían muchísimas pero el resumen más frío es que necesitan casi de todo, tanto en diabetes como en las necesidades básicas de las personas y de la vida. Y todo por una terrible injusticia de la que, de una manera u otra, somos muchos los partícipes.

Mientras tanto, debemos ayudar y aportar nuestro granito de arena que, os aseguro, ellos agradecen con la mejor de sus sonrisas y unas miradas y un trato que jamás había recibido.

 
Muchas gracias por abrirnos un poquito más los ojos ante la situación en el Sahara, y felicidades por luchar por todo aquello que te propones, estamos deseosos de verte en tu próximo reto.
Un millón de gracias a vosotros y a tod@s los que nos habéis apoyado con vuestra colaboración. Mil gracias a los que no han podido o no han querido colaborar, y por supuesto lo mejor de todo para mis amig@s de aventurilla: Raquel, Ignacio y Marta por acompañarme y aguantarme.
 

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El Sahara-Marathon.

El Sahara-Marathon es un evento deportivo internacional de solidaridad con el pueblo saharaui que este año ha celebrado su décima edición.

Además del reto personal de correr una maratón en pleno desierto, David ha asumido esta aventura con nuevos objetivos:

- Demostrar a la sociedad que la diabetes no es una barrera para alcanzar cualquier meta que uno se proponga.

- Realizar una labor de educación, formación y apoyo diabetológico tanto al personal sanitario que realiza estos cometidos en los Campamentos de refugiados del Sahara Occidental en Tinduf (Argelia), como a los propios Saharauis con diabetes.

- Promover la práctica del deporte entre las personas con y sin diabetes.

Acompañado por 3 amigos, entre ellos una endocrina, David ha convivido con familias locales durante su estancia (del 19 al 26 de febrero). Durante esos días ha acudido a los centros médicos para reforzar los objetivos en educación, formación y apoyo médico-diabetológico.

Año tras año el Sahara Marathon desarrolla sus propios proyectos humanitarios en los campamentos y provoca la participación solidaria de los propios corredores en otros muchos proyectos, como el de David. Además del lógico hermanamiento de los participantes del Maratón con las familias de acogida, cada año se ponen en marcha numerosos proyectos que extienden la ayuda por los campamentos.

 

 

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Más información.
 
David Jiménez nos presentó así el proyecto del Sahara-Maratón – Junio 2009
 
David Jiménez realiza corriendo los 210 km de los tres ramales que forman el Canal de CastillaAbril 2008
 
David Jiménez. El mérito de realizar los últimos 157 km del Camino de Santiago corriendo – Junio 2007
 

 

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