Día mundial   Fundación para la Diabetes

Campaña 2008

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14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes 2008

El Día Mundial de la Diabetes, una iniciativa de la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se creó en 1991 como medio para aumentar la concienciación global sobre la diabetes y dirigir la atención del público hacia las causas, síntomas, complicaciones y tratamiento de esta grave afección, que se encuentra en constante aumento en todo el mundo.

El tema del Día Mundial de la Diabetes en 2007 y 2008 es la Diabetes en Niños y Adolescentes.

Los objetivos de la campaña:

  • Aumentar la conciencia pública sobre los signos de alerta de la diabetes.
  • Fomentar iniciativas para reducir la incidencia de la cetoacidosis diabética y distribuir materiales de apoyo para estas iniciativas.
  • Fomentar estilos de vida saludables que ayuden a la prevención de la diabetes tipo 2 en niños.

Día Mundial de la Diabetes Día de la ONU

El Día Mundial de la Diabetes es ahora un día oficial de Naciones Unidas. El 20 de diciembre de 2006, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Resolución 61/225, que designaba al ya existente Día Mundial de la Diabetes como un día mundial oficial desde comienzos de 2007. Esta resolución histórica también reconoce la diabetes como “una enfermedad crónica, debilitante y costosa, que tiene graves complicaciones, conlleva grandes riesgos para las familias, los Estados Miembros y el mundo entero.”

Naciones Unidas ha mostrado su compromiso para luchar contra la diabetes con su apoyo al Día Mundial de la Diabetes y subrayando el impacto mundial de la enfermedad. La resolución reconoce por primera vez a una enfermedad no contagiosa como una amenaza grave para la sanidad mundial, tal y como lo son enfermedades contagiosas como la malaria, la tuberculosis o el VIH/SIDA.

“La diabetes conlleva grandes riesgos para las familias, los Estados Miembro y el mundo entero.” La aprobación de la resolución es el mayor logro para las personas que están en riesgo o viven con diabetes. Sin embargo, es sólo el primer paso en la lucha para reprimir la epidemia de la diabetes y salvar vidas.

La Resolución 61/225 establece la agenda mundial para la lucha contra la pandemia de la diabetes alentando a todas las naciones a desarrollar políticas nacionales para la prevención, la atención y el tratamiento de la diabetes. La comunidad mundial de la diabetes debe continuar unida para asegurar que todas las naciones cumplen estos compromisos.

Más de 250 millones de personas viven con diabetes. Sin una acción coordinada para luchar contra esta enfermedad, esta cifra alcanzará los 380 millones en tan sólo una generación.

La diabetes en niños y adolescentes

La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes en la infancia. Alcanza a niños de todas las edades, incluidos aquellos que todavía van a la guardería y a los bebes. A menudo la diabetes en niños pasa desapercibida o se diagnostica tarde, cuando el niño sufre una cetoacidosis diabética. En muchas partes del mundo, la insulina, la principal medicación que puede asegurar la supervivencia de éstos niños, no está disponible (o está disponible pero no puede accederse a ella por razones económicas, geográficas o debido a restricciones de los suministros). Como consecuencia, muchos niños fallecen de diabetes, especialmente en los países de rentas medias y bajas.

El Día Mundial de la Diabetes 2007 y 2008 persigue erradicar estas circunstancias y establece firmemente el mensaje de que “ningún niño debería morir de diabetes”.

Síntomas de alerta

Todos los padres, profesores, enfermeras en colegios, doctores y aquellos involucrados en el cuidado de un niño deberían estar familiarizados con los signos de alerta de la diabetes para poder alertar sobre la enfermedad:

Síntomas de alerta de la diabetes (*):

  • Necesidad de orinar frecuentemente
  • Sed excesiva
  • Apetito constante
  • Pérdida de peso repentino
  • Cansancio extremo
  • Falta de interés y concentración
  • Visión borrosa
  • Vómitos y dolor de estómago (en muchas ocasiones se confunde con gripe)

(*) En niños con diabetes tipo 2 estos síntomas pueden darse poco o nada.

Descargar poster `Los síntomas de alerta de la diabetes´

Una epidemia mundial

Hoy día, hay más de 250 millones de personas con diabetes en todo el mundo. En 20 años, se espera que esta cifra aumente hasta alcanzar los 380 millones. La diabetes es una epidemia mundial con complicaciones debilitadoras y potencialmente letales. Los niños y adolescentes no están a salvo. La diabetes tipo 1 crece a un ritmo del 3% anual en niños y adolescentes, y a un alarmante ritmo del 5% anual entre los niños en edad preescolar. Se calcula que, en el mundo, 70.000 niños de menos de 15 años desarrollan diabetes tipo 1 cada año (casi 200 niños al día). De los 440.000 niños de edad igual o inferior a los 14 años que se calcula tienen diabetes tipo 1, más del 25% vive en el Sudeste Asiático, y más del 20% están en Europa.

Parece probable que la incidencia mundial de diabetes tipo 2 en niños vaya a aumentar en un 50% durante los próximos 15 años. Esta forma de diabetes solía considerarse una enfermedad de adultos. Hoy día, está creciendo a un ritmo alarmante en niños y adolescentes. En algunas áreas de Estados Unidos, se calcula que la diabetes tipo 2 representa hasta un 43% de los casos de diabetes recién diagnosticados, siendo el 29% del total de casos de diabetes en adolescentes. En Japón, la diabetes tipo 2 en niños se ha duplicado en los últimos 20 años y hoy es más común que la tipo 1. En algunas comunidades indígenas y aborígenes de América del Norte y Australia, hasta uno de cada 20 niños tiene diabetes tipo 2.

La diabetes es distinta en niños

La diabetes tiene un impacto singular sobre los niños y sus familias. El día a día de los niños se ve alterado por la necesidad de monitorizar sus niveles de azúcar en sangre, de tomar su medicación y de equilibrar los efectos de la actividad y la alimentación. La diabetes puede interferir con las tareas normales de desarrollo de la infancia y la adolescencia, que incluyen el éxito de la educación y la transición hacia la edad adulta. A fin de ayudar al niño y a su familia a afrontar la situación, y de garantizar que disfrute de la máxima salud física y emocional posible, debería ser atendido por un equipo multidisciplinar bien familiarizado con los aspectos pediátricos. También es necesario ayudar a sus cuidadores y al personal escolar. De este modo, los niños con diabetes tipo 1 ó 2 pueden llegar a la edad adulta con el mínimo impacto negativo posible.

Los problemas psicológicos y sociales podrían impedir que los niños reciban la mejor atención diabética disponible y que consigan sus objetivos de tratamiento. Además de los exigentes desafíos físicos y emocionales que conlleva el crecimiento, la diabetes emplaza unas exigencias considerables, a veces abrumadoras, sobre los niños y sus familias.

La enfermedad es ineludible. Afecta a todos los aspectos de la vida de un niño e impone una carga que deberán soportar el niño, la familia, la escuela y la comunidad local. El control diabético supone una presión psicológica para los niños con diabetes y sus familiares, especialmente cuando el control y el tratamiento de la diabetes son intensivos (es decir, cuando se intenta mantener los niveles de azúcar en sangre lo más cercanos posible a lo normal de modo permanente).

Pasar de la infancia a la adolescencia es difícil para todos nosotros. En el caso de los niños con diabetes, este período suele caracterizarse por dificultades a la hora de conseguir un buen control diabético. Los problemas de baja autoestima, depresión y trastornos de la alimentación podrían ser más frecuentes en adolescentes con diabetes.

Los niños con diabetes corren un alto riesgo de desarrollar complicaciones a una edad temprana. A pesar de los tratamientos modernos, más del 50% de los niños con diabetes ha desarrollado alguna complicación a los 12 años del diagnóstico. Un tratamiento intensivo contra la diabetes puede controlar la afección y permitir que el niño tenga una vida plena y saludable. Sin embargo, también puede generar un aumento de la incidencia de niveles bajos de azúcar en sangre que, si se producen con frecuencia, podrían decelerar el desarrollo y la función cerebral de los pequeños. Por lo tanto, es importante que los sistemas de control diabético dirigidos a mejorar el control glucémico se definan claramente, con objetivos específicos por edades.

 

Fuente: FID, Federación Internacional de Diabetes (www.idf.org / www.idf.org/worlddiabetesday)

Folleto Día Mundial de la Diabetes 2008