Objetivos glucémicos de buen control
Los objetivos glucémicos varían en función de la edad.
Es importante que los niños menores de 6 años no tengan hipoglucemias,
por ello la glucemia ideal en este grupo de edad tiende a ser
algo más alta. Sin embargo en los mayores de esa edad debemos
perseguir que sus valores glucémicos sean lo más parecidos posible
a los de la persona sin diabetes.
Los valores recomendados por la Asociación Americana de Diabetes
(ADA) en niños mayores de 6 años son los siguientes:
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Glucemia en ayunas: 90-130 mg/dl
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Glucemia a las 2 horas de las comidas: hasta 180 mg/dl
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Al acostarse: 90-150 mg/dl
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Durante la noche: >100 mg/dl
En los menores de 6 años:
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Glucemia en ayunas: 100-180 mg/dl
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Glucemia a las 2 horas de las comidas: hasta 200 mg/dl
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Al acostarse: 110-200 mg/dl
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Durante la noche: >110 mg/dl
Principales razones para monitorizar la glucemia
La capacidad para determinar la glucemia capilar ha sido uno
de los cambios más importantes que se han producido en el tratamiento
de la diabetes en los últimos 20 años. Previamente, las personas
con diabetes se controlaban midiendo el azúcar en orina que
era muy poco fiable.
El estudio DCCT demostró que aquellas personas que se monitorizaban
la glucemia más veces al día estaban mejor controladas y que
esto disminuía las complicaciones de la diabetes a largo plazo.
Existen una serie de ventajas importantes de controlarse la
glucemia:
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Nos permite conocer el nivel de glucosa inmediatamente, disminuyendo de esta manera el riesgo de hipoglucemias importantes.
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Conocer los niveles de glucosa en los diferentes momentos del día nos permite estar más seguros y tener "sensación de control" sobre la enfermedad.
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Aporta la información necesaria para poder realizar pequeñas variaciones en el tratamiento insulínico.
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Nos permite entender los efectos de las diversas comidas, el ejercicio o diferentes dosis de insulina.
Es necesario para tener un buen control glucémico para disminuir
a largo plazo el riesgo de complicaciones crónicas de la diabetes.
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¿Cuándo y cómo tenemos que monitorizar la glucemia capilar?
Aunque hay instituciones que aconsejan un mínimo de cuatro
controles de glucemia capilar al día (antes de desayuno, comida,
cena y al acostarse), es importante también la realización de
controles de glucemia a las dos horas después de las ingestas
así como durante la noche. Por ello, en la práctica, sobre todo
en la edad pediátrica se necesita la realización de 6 a 7 controles
de glucemia capilar al día. Cuantas más pruebas se realicen,
mejor será el control metabólico.
Antes de realizar los controles es importante lavarse bien las
manos con agua caliente y jabón. Es importante que no quede
nada de azúcar en las manos ya que esto podría darnos una lectura
errónea.
Si el pinchazo se realiza en el dedo se hará en la parte lateral
de la última falange, evitando el pulpejo que es la zona más
dolorosa. El dolor se puede disminuir presionando la zona que
se va a pinchar con el dedo opuesto de la mano.
Hay muchos dispositivos disponibles para punzar el dedo. Con
algunos se puede ajustar la profundidad del pinchazo. La gota
de sangre obtenida se deposita sobre la zona reactiva de la
tira. La sangre debe cubrir completamente la zona reactiva de
la tira para evitar errores.
Tipos de monitores de glucosa
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Medidores de glucosa, glucómetros o reflectómetros. Existen muchos tipos de aparatos medidores de glucemia. El glucómetro elegido debe ser seguro en sus mediciones y adecuarse a las necesidades de la familia y del niño. Normalmente los preferidos son aquellos que son pequeños, que tardan poco tiempo en determinar la glucemia y que necesitan poca cantidad de sangre. También es importante que se puedan almacenar datos en la memoria, cuantos más mejor para luego poder descargarlos en los programas del ordenador y poder analizarlos junto al equipo de diabetes. No obstante, y a pesar de que estos aparatos nos permiten almacenar datos en la memoria, es necesario que apuntemos los valores de glucemia en un cuadernillo. Un buen registro de datos permite a la familia y al equipo diabetológico trabajar juntos para alcanzar un buen manejo de la diabetes.
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Monitorización continua de glucosa. Nos proporciona mediciones de glucosa de forma continua las 24 horas del día. Existen diferentes sistemas de monitorización continua de glucosa.
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Guardian RT. Consta de un sensor subcutáneo, un transmisor y un receptor. El sensor se coloca debajo de la piel donde mide los niveles de glucosa intersticial, de ahí la información pasa al transmisor y éste la emite al receptor. La persona con diabetes puede ver una lectura de glucosa a tiempo real cada 5 minutos. Tiene alarmas de hipo e hiperglucemia.
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Navigator. Su funcionamiento es similar al Guardian, ya que consta también de un sensor subcutáneo, un transmisor y un receptor.
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Glucowatch Biographer. Monitoriza la glucosa en sangre a través de la piel. No ha demostrado ser muy fiable fundamentalmente en las hipoglucemias.
En ambos sistemas es preciso realizarse controles de glucemia capilar para calibrar a los sensores.