Artículos y Reportajes

Artículo publicado en el Anuario de la Diabetes 2006 | Escrito por Serafín Murillo. Diplomado en Nutrición y Dietética. Institut de Diabetología de la Fundación Sardà i Farriol. Barcelona.

En el debut de la diabetes tipo 1, la adaptación de la alimentación del niño o adolescente a la enfermedad se convierte en uno de los aspectos más comprometidos. Implica la imposición de una serie de normas de comportamiento, obligando al niño o adolescente a seguir un estilo de vida en ocasiones excesivamente rígido o rutinario. Esto es algo difícil de conseguir, pues este tipo de comportamiento es más propio de adultos o ancianos que de niños.

Son muchos los alimentos que suelen prohibirse: pastelería, helados, golosinas o chocolates entre otros, en ocasiones sin tener en cuenta que son los alimentos preferidos de niños y adolescentes. Se entiende que son alimentos que no deben ser tomados habitualmente, sean diabéticos o no lo sean, pero tampoco se debería eliminar la posibilidad de tomarlos, aunque sea ocasionalmente. Como cualquier otro tipo de imposición, ésta puede generar un deseo exagerado por este tipo de alimentos, que puede hacer que el niño los tome sin ningún tipo de control.

Pero, ¿es realmente necesario prohibir estos alimentos? Una vez se adquieren los conocimientos adecuados, la diabetes no requiere mantener un patrón estricto de alimentación. Las actuales pautas de insulina, basadas en la utilización de una dosis basal (insulina lenta) y diferentes dosis de insulina rápida para cada comida permiten adaptar la insulina a cualquier forma de alimentación.

No obstante, para ello se requiere un buen aprendizaje dietético y conocer de forma precisa y rápida la cantidad de hidratos de carbono que vamos a tomar. Necesitamos contar los hidratos (del inglés “Counting Carbohydrate”) que tomamos en cada comida, pues de ello dependerá la dosis de insulina.

Este sistema para calcular los hidratos de carbono de la dieta se basa en el concepto de ración de hidratos y divide los alimentos según las raciones de hidratos que se toman:

1 ración de hidratos = cantidad de alimento que contiene 10 g de hidratos de carbono


Por ejemplo:

1 ración de pan = 20 gr de pan
1 ración de leche = 200 cc de leche
1 ración de manzana = 100 gr de manzana



TABLA DE RACIONES DE HIDRATOS DE CARBONO
(los pesos son de los alimentos en crudo)
1 ración de harinas
80 gr Guisantes congelados o en lata
60 gr Habas y guisantes frescos
50 gr Patatas o boniatos
20 gr Pan blanco o integral, legumbres, guisantes o habas secas, castañas
15 gr Arroz o pasta, pan tostado, harinas, puré de patatas en copos, galletas tipo María, cereales de desayuno
1 ración de lácteos
200 gr leche entera, semi o descremada, queso fresco, kéfir, yogur natural o descremado
1 ración de verduras
300 gr Acelga, apio, berenjena, calabaza, calabacín, cardo, col, champiñones, endibia, escarola, espárragos, espinacas, lechuga, pepino, pimiento, rábano, setas, tomate
200 gr Berros, cebolletas, judías verdes, nabos, puerros
100 gr Alcachofa, cebolla, coles de Bruselas, remolacha, zanahoria
1 ración de fruta
200 gr Aguacate, melón, pomelo, sandía
100 gr Albaricoque, ciruela, frambuesas, fresas, kiwi, limón, mandarina, manzana, melocotón, moras, naranja, pera, piña
50 gr Caqui, cereza, chirimoya, higos, nísperos, plátano, uva

Dentro de este proceso educativo, posiblemente el paso más difícil sea el de saber convertir los gramos en volúmenes de alimento, es decir, según encontramos los alimentos (1 pieza de fruta o 1 plato grande de pasta o un bocadillo) identificar la cantidad (raciones) de hidratos de carbono que contiene.

Por ejemplo:

100 gr de manzana = 1 ración de manzana = 1 manzana pequeña.

Para ello, el elemento tradicionalmente más usado ha sido la báscula. Es importante utilizarla durante las primeras etapas de aprendizaje, no solamente para “acertar” la cantidad indicada sino, sobretodo, para aprender a relacionar los gramos de cada alimento con un volumen determinado.

Para algunos alimentos “estándar” utilizamos listas de medidas caseras como la siguiente:

Medidas caseras Raciones Pesos/Volumen
1 rebanada pan de medio (2 cm) 1.5-2r 30-40 gr
1 rebanada pan de cuarto (2 cm) 1r 20-25 gr
1 vaso de leche (entera o descremada) 1r 200-250 cc
1 yogur 0.5r 125 gr
1 cucharada sopera de arroz o harina 2r 20-30 gr
1 puñado (mano cerrada) arroz o pasta 2r 20-30g
1 taza de café de arroz o pasta pequeña 5.5-6.5r 80-100 gr
1 ración normal de verdura 1r 200-300 gr
1 patata pequeña (tamaño huevo) 1.5-2r 150-200 gr

Tabla de medidas caseras de uso habitual


subirsubir

EQUIVALENCIAS ENTRE ALIMENTOS


Se pueden realizar variaciones sobre la pauta dietética inicial sin necesidad de variar las dosis de insulina. Para ello, a partir de un menú inicial, se pueden diseñar menús equivalentes que contengan la misma cantidad de hidratos de carbono:

MENÚ A MENÚ B
Arroz blanco (60 gr en crudo = 4 raciones) Sopa de fideos (2 raciones)
Pollo al horno Pollo al horno
1 rebanada de pan (20 gr = 1 ración) Patatas al horno (100 gr = 2 raciones)
1 manzana pequeña (100 gr = 1 ración) Macedonia de frutas (2 raciones)

En total, tanto el menú A como el B aportan 60 gr o 6 raciones de hidratos de carbono. Podríamos realizar una propuesta alternativa, por ejemplo, para un día festivo:

MENÚ DÍA DE FIESTA
½ pizza individual (4 raciones)
Ensalada verde (como guarnición, ½ ración)
Helado (una bola pequeña, 1,5 raciones)


subirsubir

MODIFICACIÓN DE LA DOSIS DE INSULINA SEGÚN CADA MENÚ


La utilización de insulinas rápidas (también llamadas ultrarrápidas) permite mantener una alimentación mucho más variada, tanto en cantidad de alimentos como en horarios. Para ello se debe calcular la cantidad de insulina necesaria según la cantidad de hidratos. A esta relación se le denomina ratio insulina / hidratos (unidades de insulina por ración de hidratos de carbono).

Una forma de cálculo es hacer el promedio durante 3 días de las dosis de insulina utilizadas y de las raciones de hidratos ingeridas. Es preferible hacerlo según cada comida del día, como en el siguiente ejemplo:

  DOSIS
INSULINA
RACIONES
HIDRATOS
RELACIÓN
INSULINA/HC
Desayuno 6 4 1.5/1
Comida 6 6 1/1
Cena 5 5 1/1

En este ejemplo se ha calculado que para la comida y la cena la “ratio” es 1:1, es decir, por cada ración de hidratos se debe inyectar 1 unidad de insulina. En cambio, para el desayuno, por cada ración de hidratos se debe inyectar 1.5 unidades de insulina.

De forma más sencilla, se podría calcular dividiendo el número total de unidades de insulina de todo el día (insulinas rápidas y lenta) entre el número total de raciones de hidratos ingeridas.

Una vez conocemos esta ratio, solo se debe aplicar al día a día. En primer lugar se deben “contar” los hidratos que se van a tomar y a continuación aplicar la “ratio”.


DESAYUNO A 5 raciones HC
1 vaso de leche
(5 raciones HC: 5x1.5=7.5 u insulina)
1 tazón de cereales

1 ración

60 gr de cereales = 4 raciones
DESAYUNO B 2 raciones HC
1 rebanada pan de molde
(2 raciones HC: 2x1.5=3 u insulina)
Mantequilla
1 yogur desnatado
30 gr = 1.5 raciones


0.5 raciones

En este ejemplo, partimos de una ratio para el desayuno de 1.5/1 (1.5 unidades de insulina por cada ración de hidratos). En el ejemplo A el desayuno aporta 5 raciones (4 de los cereales y 1 de la leche) por lo que la dosis de insulina será 5x1.5 = 7.5 u de insulina (redondeamos a 7 ó 8). En el ejemplo B, este desayuno más bajo en hidratos, solo aporta 2 raciones, será suficiente con 3 unidades.


subirsubir

SITUACIONES ESPECIALES


Al aplicar este sistema a los diferentes alimentos, la dieta de niños y adolescentes puede ser mucho más variada y, sobretodo, menos monótona. Además, la podemos adaptar a situaciones como:

  • Aniversarios y celebraciones. El típico pastel de cumpleaños aporta unas 3-4 raciones de hidratos por cada porción. Sería de gran ayuda poder pesar alguna vez la porción que vamos a tomar y calcular que del peso total, un 40-50% son hidratos de carbono.

  • En el cine. Las palomitas de maíz no son un alimento excesivamente concentrado en hidratos. El tamaño pequeño suele contener de 1.5 a 2 raciones, el grande de 2.5 a 3 raciones y el tamaño gigante de 4 a 5 raciones.

  • Fast-food. Recordad que los alimentos de “comida rápida” son una gran fuente de calorías y grasas, por lo que su consumo debe ser esporádico. La hamburguesa contiene 3 raciones (4 raciones si es grande) y las patatas fritas 3 raciones (hasta 5 si son tamaño grande). Una pizza individual nos aporta unas 8 raciones mientras que un bocadillo unas 4-5.

  • Golosinas y caramelos. Su contenido en hidratos es muy variable. Normalmente es muy elevado entre el 70 y 99% de hidratos, por lo que el efecto hiperglucémico es elevado. Por ello, conviene tomar estos productos al mismo tiempo que otros ricos en fibra o grasas (después de una merienda con queso por ejemplo) para hacer más lenta su absorción.

  • La primera discoteca. En primer lugar tener en cuenta el cambio de horarios, pues se mantendrá despierto (con actividad física) a unas horas en las que habitualmente duerme. Se debe tener más cuidado con el consumo de bebidas alcohólicas. Si se acompañan de refrescos con azúcar, rápidamente provocan hiperglucemia. Al cabo de las horas (entre 4 y 12) se mantiene una clara tendencia descendente en la glucemia, pues el alcohol disminuye la producción hepática de glucosa, facilitando la hipoglucemia.


subirsubir