El proyecto tiene como objetivo dirigirse a tres
colectivos específicos en Cuba:
a)
Personas con diabetes
que se beneficiarán directamente
de la educación y atención
ofrecida por los 9 C.A.E.D. de nueva
creación (aproximadamente 150.000
personas, además de sus familias)
y de la mejora de los centros ya existentes.
La población cubana que padece
diabetes se estima en más de
300.000 personas (*).
Fotografía cedida por el Instituto
Nacional de Endocrinología
de Cuba
b)
Personas que están en
riesgo de desarrollar diabetes,
una población estimada en 673.781
(*), que también se verán
beneficiadas a través de las
acciones preventivas y de educación
en cada uno de los centros.
c)
Médicos
y otros proveedores de salud
con el fin de mejorar su educación
y habilidad en el tratamiento de personas
con diabetes. Cuba cuenta actualmente
con más de 30.000 médicos
de familia (*).
(*) Instituto Nacional
de Endocrinología de Cuba.
Beneficiarios
Indirectos
Entre los beneficiarios indirectos que se
favorecerán con estos centros se encuentra
la población cubana
en general. Por medio de las acciones y campañas
preventivas que los C.A.E.D. organicen, se
mantendrá informados a los cubanos
sobre la diabetes, ayudando así a controlar
el aumento en el número de pacientes
con esta enfermedad.