15. Recuerda que las necesidades de insulina pueden haber bajado
y que no precisas de las mismas unidades para tu vida cotidiana,
después de un entreno duro, que sin haber entrenado. Cuando
los entrenos son intensos hay que tomar similares precauciones a
las que realizamos antes del entreno: control glucémico,
ajuste de insulina y toma de hidratos.
16. Intenta realizar cambios en tu técnica
de carrera a modo de ejercicio, por ejemplo:
- correr levantando más las rodillas
- subiendo el talón por detrás acercándolo a los glúteos
- mueve los brazos con más dinamismo
- relaja el cuello y mandíbula al correr
- realiza la zancada más amplia
- mira hacia delante y endereza un poco más el tronco
- corre con la sensación de dar más impulsión de los pies hacia el suelo
- “empuja con los pies el suelo”
- “aterriza” los pies al suelo de forma más suave
- corre más relajado, ...
Estos ejercicio los puedes realizar semanalmente mientras corres e ir prestando atención a cada parte que trabajas, variando los ejercicios.
17. En lugares fríos, al correr, las manos pueden quedarse muy frías, dificultando la extracción de la gota de sangre para las glucemias, el uso de guantes siempre se agradece.
18. No buscar un hueco para entrenar sino darle su sitio prioritario con anticipación. El hecho de improvisar cada día a que hora a entrenar, puede conllevar que se tuerzan los planes y te saltes el entreno, la típica mal llamada falta de tiempo. |